El Circo de Movimiento Ciudadano

Letras Desnudas

Mario Caballero

Ya lo hemos dicho otras veces: la política es teatro, es decir, una representación histriónica de las ideas que presumen la construcción de proyectos de gobierno, pero es más que simple teatro.

Puesto que las personas que en ella actúan deben ser coherentes con la realidad y su posicionamiento lo más cercano a la verdad. Si no se puede construir castillos en el aire, tampoco se pueden aterrizar proyectos políticos carentes de fundamento.

Por eso, cuando la política no es teatro, se convierte en circo. Como el de Dante Delgado, el eterno dictador de Movimiento Ciudadano, que creyéndose cirquero no es más que un remedo de payaso.

PRIMERA PISTA: FANFARRONERÍA

Durante los últimos años, Dante nos ha querido vender la idea de que su partido tiene la suficiente capacidad para competir por sí solo por la Presidencia de la República, esto es, con candidato propio, y por los cargos de elección popular más importantes, como las gubernaturas.

Su argumento, sin embargo, tiene la misma solidez que una casa construida sin cimientos, que no aguanta en pie tras el primer portazo.

Para empezar, ¿en qué se basa esa supuesta capacidad?

Para Dante Delgado es que su partido ha ganado los gobiernos de dos estados importantes, como lo son Jalisco y Nuevo León. Y que durante las pasadas dos elecciones haya conquistado varias alcaldías, diputaciones federales, senadurías y legislaturas locales sin el apoyo de los partidos tradicionales.

¿Eso basta? Obviamente, no.

Veamos. Por la terquedad de no querer unirse al Frente Amplio por México (PRI-PAN-PRD), ha provocado un choque con el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, con lo que está poniendo en riesgo la unidad de la militancia en esa entidad que le resulta una buena bolsa de votos.

Y si comparamos que en San Lázaro hay 500 diputados y Movimiento Ciudadano sólo tiene 23, que en la Cámara Alta tiene 7 de 128 senadores, que de las más de dos mil presidencias municipales sólo cuenta con 145 y que de los 1113 diputados locales que existen en todo el país tiene 63, ¿dónde está la supuesta capacidad, poderío y oportunidad de alcanzar la Presidencia? No hay tal cosa.

Es más, en la elección de 2021 alcanzó el siete por ciento de la votación total, pero los más recientes ejercicios demoscópicos demuestran que la preferencia del voto a favor de MC ronda entre el 4 y 5%.

Por tanto, eso de que Movimiento Ciudadano es un partido fuerte y competitivo no es más que pura fanfarronería. O mejor dicho, la más diáfana arrogancia de Dante Delgado, quien no tiene los dos pies bien puestos en el piso, tanto que ya ha comenzado a postularse a sí mismo como candidato presidencial.

SEGUNDA PISTA: INUTILIDAD

Para más inri, MC es un partido inútil, que desde que recibió su registro como partido político en 1997, cuando todavía se llamaba Convergencia por la Democracia, no ha sido más que una carga para las finanzas del país.

Pues rigiéndose bajo la ideología política de socialdemocracia, que consiste en la participación ciudadana, la democracia social, la protección de los derechos humanos, la igualdad de género, las ciudades resilientes y el empoderamiento de los ciudadanos para el funcionamiento colectivo, ¿qué ha logrado al respecto en beneficio de la sociedad? En una sola palabra, nada.

Para muestra un botón. Dante Delgado, que como dijimos es el líder nacional de ese partido, ahora que nuevamente es senador de la República promovió una sola iniciativa de reforma de ley en todo el 2022 y ni siquiera por sí mismo, sino en conjunto con uno de sus homólogos. Para el colmo, era para modificar artículos de la Ley General de Cultura Física y Deporte.

No digo que esté mal pensar en el fomento al deporte entre la sociedad mexicana, pero México presenta en la actualidad mayores desafíos, problemas que necesitan ser atendidos con prioridad, como la seguridad y las carencias del sector salud, por ejemplo. Y él que dice que es la última instancia en el partido naranja, que puede ser un buen candidato a la Presidencia, piensa en cosas que no se pueden tachar de absurdas, pero sí de innecesarias para la actualidad de México.

Por si fuera poco, en el 2023 no ha presentado una sola propuesta o iniciativa. Podríamos hasta decir que todo este tiempo ha cobrado un sueldo sin trabajar.

Ahora bien, en donde MC es gobierno, como en Nuevo León, no hay buenos resultados. Los onanismos mentales, los errores, la falta de tacto político y las malogradas políticas públicas del gobernador Samuel García han propiciado un incremento alarmante de la violencia en la entidad, amén de la crisis hídrica que esa administración no ha podido resolver.

Ahí dos poderosas razones por las que mucha gente que votó por el partido naranja en esa entidad, buscando un cambio en las formas de ejercer el poder, ahora está decepcionada.

Así que Movimiento Ciudadano se disputa con el Partido del Trabajo por saber quién de los dos vive mejor de nuestros impuestos y sin devolver nada a cambio.

TERCERA PISTA: INCONGRUENCIA

Para rematar con una maroma: Dante Delgado ha dicho hasta el cansancio que su partido no iría coaligado con el PRI-PAN-PRD porque son corruptos y porque representan lo peor de la política, pero ¿sabe qué? Le ha entregado el control de Movimiento Ciudadano a ex priistas. Vaya incongruencia.

Para el caso, van otros botones de muestra.

Hace varios días, el ex priista Manuel Sobrino fue nombrado dirigente estatal de MC en Chiapas, quien hace algunos años fue denunciado ante la PGR, hoy Fiscalía General de la República, por evadir el pago de las cuotas de los trabajadores del IMSS y del Infonavit durante su gestión como secretario del Trabajo en el anterior Gobierno del Estado.

Otro botón es el senador Noé Castañón Ramírez, quien renunció al PRI hace poco tiempo para adherirse al partido naranja. Este politiquillo hijo de papi que fue denunciado por evasión de impuestos y por tener cuentas millonarias en paraísos fiscales, también enfrenta un proceso judicial por el secuestro de sus tres menores hijos, que arrebató de los brazos de su madre con lujo de violencia física y trasgrediendo la ley.

Otros son Hiber Gordillo Nañez, ex priista que hoy funge como representante de Movimiento Ciudadano ante el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) de Chiapas. Marcela Avendaño Gallegos, ex priista que es regidora en el Ayuntamiento de Catazajá. Jesús Leopoldo Morales Vázquez, ex priista que funge como secretario técnico en el gobierno de San Cristóbal de las Casas. Carlos Avendaño Magaña, quien fue militante del PAN. Esto por mencionar algo.

Pero no sólo a nivel estatal se presenta esta situación. A nivel nacional está el caso de Ivonne Ortega Pacheco, quien fue presidenta municipal de Dzemul, diputada local, diputada federal, senadora y gobernadora de Yucatán por el PRI, donde militó hasta el 2019. En 2021, se convirtió en diputada federal de Movimiento Ciudadano por la vía plurinominal.

En fin, tanto que reniega Dante Delgado del PRI y su partidito está plagado de ex priistas, incluso él es uno de ellos, que al igual que a los antes nombrados también recibió fama, poder y dinero militando en el PRI.

X: @_MarioCaballero

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