Letras Desnudas
Mario Caballero
Naturalmente, el manejo de las finanzas públicas por parte del secretario de Hacienda, Javier Jiménez Jiménez, puede tomarse como un ejemplo de responsabilidad y compromiso para con el gobierno al que sirve, el del doctor Rutilio Escandón Cadenas. También, con más provecho, como una reflexión que explica rasgos fundamentales que vive Chiapas y que vivirá, previsiblemente, en los próximos años debido a las políticas de transparencia y rendición de cuentas implementadas durante esta administración. Pero, sin lugar a dudas, pueden tomarse igualmente como una crítica demoledora a los gobiernos pasados en cuanto al manejo de los recursos.
Si de algo hemos sido testigos los chiapanecos es de la mala gestión de los dineros. ¿Por cuántos sexenios nos preguntamos qué hacía el gobierno con los recursos y nos quejamos de la supuesta falta de dinero para cumplir con las enormes obligaciones legales, sociales y económicas del estado? En verdad, muchos, pero especialmente durante los últimos tres, en los que mientras vimos crecer la pobreza y la desigualdad en casi todos los sectores de la población, los funcionarios terminaban convertidos en los nuevos millonarios de Chiapas.
Hoy, a diferencia de ese pasado reprobable, la relación del gobernador con su secretario de Hacienda ha sido no de complicidad, sino de sintonía. Por lo mismo, el gobierno ha logrado colocarse en una situación de confianza ante la sociedad. Por ejemplo, derivado de las obras que se han construido y que están construyéndose no hay reclamos ni señalamientos por corrupción. Todo lo contrario, han sido el puente en el camino a la confianza de inversionistas locales.
A partir de esa relación, el manejo de la economía no ha sido conflictiva y la determinación y la colaboración del sector empresarial con el gobierno han sido más fluidas y verdaderas.
Por otro lado, el foco de la inversión pública está puesto en proyectos necesarios, transparentes y de sólida viabilidad, como los pasos a desnivel construidos en la capital del estado, por mencionar algo.
En Javier Jiménez el gobernador del estado tiene a un funcionario capaz, entendido de la realidad y de las necesidades de Chiapas. En varias ocasiones ha declarado tener un profundo amor por esta tierra y en diferentes momentos se ha desempeñado como auditor y comisario en empresas del sector privado, pero también en el sector público para diversas entidades y dependencias. De ahí que no sea extraña su capacidad y vocación de servicio.
Debido a su experiencia y pericia ha logrado desarrollar una política de finanzas sanas, ejercer los recursos públicos con provecho y hacer que alcancen para satisfacer tanto las necesidades como las obligaciones del gobierno, lo que ha dado como resultado presupuestos equilibrados y el fortalecimiento de la liquidez.
Prueba de ello son las calificaciones favorables en la evaluación de las finanzas estatales por parte de agencias como Fitch México, HR Ratings de México, S&P Global Ratings y Moody´s.
En el caso de la calificación de Moody´s, Chiapas destaca dentro de los primeros siete estados con Perspectiva Estable. Y HR Ratings, que examinó los coeficientes del Fondo General de Participaciones, señala que, en las participaciones distribuidas a los estados con corte al tercer trimestre de 2021, Chiapas obtuvo un crecimiento nominal de 22.6 por ciento comparado con el mismo periodo del ejercicio 2020, lo cual lo ubica en el segundo lugar a nivel nacional.
Pero la mejor prueba del buen manejo de las finanzas estatales es sin duda haber logrado reducir la deuda pública en un -2.6% y haber cumplido con todos los compromisos sin haber prestado ni un solo peso y sin quedarle mal a nadie.
A DIFERENCIA DE…
Si con ese mismo compromiso y responsabilidad del secretario Jiménez Jiménez hubieran actuado los que pasaron por su mismo puesto, probablemente Chiapas no hubiera sido endeudado por más de 40 mil millones de pesos, las calificadoras no lo habrían castigado tanto y la posición crediticia en particular sería más sólida. Pero no fue así.
Antes hubo complicidad. En el sexenio de Juan Sabines Guerrero, verbigracia, una auditoría reveló que la Secretaría de Hacienda contrató de manera directa y violando los procedimientos a empresas prestadoras de servicios que no contaban con la experiencia, la capacidad y hasta el domicilio fiscal de éstas eran falsos. El responsable de ello fue Carlos Jair Jiménez Bolaños Cacho.
Hay que recordar que este personaje, quien fue el autor de la bursatilización de cinco mil millones de pesos del Impuesto sobre Nóminas, fue indiciado en el proceso administrativo número 355/DR-A/2013 de la Secretaría de la Función Pública federal por un supuesto gasto no comprobado por 105 millones 565 mil 11 pesos. Asimismo, en las averiguaciones previas191/2013 y 193/2013, en las que está presuntamente involucrado por corrupción junto con otros 24 ex funcionarios sabinistas.
Durante la administración pasada, el ex secretario de Hacienda, Humberto Pedrero Moreno, fue señalado de realizar un papel deficiente y sucio en el manejo de los más de 70 mil millones de pesos que llegaron al estado. Lo cual acarreó problemas con proveedores y en los distintos servicios prestados por el Estado.
La acusación más grave sobre Pedrero Moreno fue no haber destinado en tiempo y forma los recursos para el sector salud. Por lo que cientos de chiapanecos no recibieron una atención oportuna, de calidad y muchos de ellos se vieron afectados con cancelaciones de cirugías, ya que en los hospitales y clínicas públicas no había insumos, material quirúrgico y medicamentos.
Por si fuera poco, fue señalado de operar actos ilegales en contra de distintos organismos, como el Sindicato de Trabajadores al Servicio de Gobierno del Estado, del que supuestamente se apoderó de al menos 300 millones de pesos del Seguro Mutuo de Vida. De la misma manera, operó la desaparición del Fondo Estatal de Atención a Desastres Naturales, del que según desvió más de 82 millones de pesos.
Aparte de la crisis que causó en el sector salud y la desaparición de millonarios recursos públicos, incluso se dijo que estuvo detrás de la detención arbitraria de un grupo de empresarios que le exigían los pagos por adeudos que mantenía el gobierno con ellos desde la administración de Sabines Guerrero.
Bajo esa práctica, Pedrero generó problemas financieros en todas las dependencias y en los municipios, que no tenían dinero para cumplir con los programas sociales, con los pagos de sueldos y aguinaldos a los trabajadores de los Ayuntamientos, pago de facturas a proveedores y también hubo retraso en la ejecución de obras e incluso se dejaron de dar préstamos a los trabajadores del Estado. Lo que nos lleva al grosero manoseo que hubo en los recursos del Isstech durante su gestión.
ENHORABUENA
En resumen, el desempeño de Javier Jiménez ha permitido que el Gobierno del Estado esté inmerso en el entorno de una buena política económica y lo ha puesto en una mejor posición para combatir la pobreza y para satisfacer las necesidades que por corrupción y la indiferencia de antes no fueron atendidas.










Un comentario
pero que a pasado con la conplicidad con las financieras de convenios que ejercian ellos mismos y siguen los descuetos via nomian segun su decreto 467/2020 del 7 de julio no deviera descontarse ningun descuento via nomina por estas empresas financiera pero aun lo siguen haciendo los descuentos donde quedo la transparencia que tanto mencianan en este articulo.