Letras Desnudas

Mario Caballero

¿Ha usted leído a algunos columnistas y articulistas locales que señalan que en Chiapas se vive un fuerte problema financiero y económico como producto de las malas decisiones de la administración del gobernador Rutilio Escandón Cadenas?

Como parte mi deber de periodista es estar informado, los he leído, pero no estoy de acuerdo con ninguno ellos por diversas razones.

Una de ellas es que descartan casi del todo los sucesos mundiales de los últimos años, como la pandemia, por ejemplo, o la integración de México con Estados Unidos y la economía global. Por lo que, definitivamente, el diagnóstico que nos presentan tiene un claro sesgo informativo y huecos importantes en la argumentación.

Por otro lado, al mostrar este panorama que no empata con la realidad, también omiten por completo los elementos e indicadores que nos señalan que en el estado las cosas en materia financiera y económica se están haciendo bien.

¿CUÁLES SON ESTOS ELEMENTOS?

En primerísimo lugar, la disciplina financiera.

A diferencia de gobiernos anteriores, en los que se hizo un ejercicio irresponsable de los recursos públicos, donde para sacar adelante los proyectos, programas y obra pública se recurrió al endeudamiento a través de créditos que prácticamente hipotecaron la vida de los chiapanecos, la actual administración se distingue por aplicar políticas de austeridad, racionalidad y disciplina del gasto público.

Estas políticas derivaron en resultados fiscales positivos, evitando que el gobierno de Rutilio Escandón adquiriera nuevos préstamos.

Prueba de ello es que las agencias calificadoras como S&P, Global Ratings, Moddy´s, Fitch y HR Rating de México reconocieran a Chiapas por haber obtenido presupuestos equilibrados y fortalecimiento de la liquidez.

Cabe señalar que estas calificaciones no son de ahora, sino casi desde los inicios del gobierno. En octubre de 2021, de los 19 estados del país examinados por Moddy´s, Chiapas destacó dentro de los primeros siete con Perspectiva Estable, donde se valoró su fortaleza crediticia, mejora en los balances operativos y financieros, la sólida posición de liquidez y el nivel de endeudamiento manejable.

En junio de 2022, Fitch nos ubicó entre los que sobresalen con mejor posición de liquidez en el portafolio de entidades, siendo Chiapas el que alcanzó la mejor calificación de los estados colindantes.

En lo que respecta a la deuda pública, que ascendía a 13 mil 68 millones 813 mil 691 pesos, a octubre de 2022 se realizaron pagos importantes a capital, intereses, swap y gastos de la deuda directa por mil 142 millones 580 mil 522 pesos, y en los últimos cuatro años los pagos suman 4 mil 859 millones 103 mil 147 pesos.

Con esto, ¿podemos considerar que Chiapas tiene un grave problema financiero? No lo parece. Todo lo contrario, indica que vamos avanzando en nuestra recuperación económica.

En segundo lugar, el combate a la corrupción.

Para los entendidos, el voto de la elección de 2018 fue contra la corrupción de los pasados gobiernos y a favor de la transformación que inspiraba el actual. Así lo entendieron los electores y así ha venido actuando en consecuencia el gobernador Rutilio Escandón, quien fue tajante con todos sus funcionarios a actuar con honestidad y responsabilidad en el manejo de los recursos públicos.

Ahí la razón por la que el secretario de Hacienda, Javier Jiménez Jiménez, haya asumido gran parte de la responsabilidad para que en Chiapas haya disciplina financiera, se estén haciendo pagos a la deuda pública heredada, que no se hayan hecho nuevos préstamos y que se esté combatiendo la corrupción.

Dentro de la política de transparencia y rendición de cuentas, con la que se ha recuperado la confianza de los chiapanecos, Jiménez Jiménez ha motivado la realización de 115 acciones a través del Programa Anual de Fiscalización, que en el año 2022 consistieron en 77 auditorías de cumplimiento a fondos, programas federales y recursos estatales, así como 38 verificaciones a las dependencias, entidades y municipios por 4 mil 891 millones 247 mil 997 pesos y se emitieron 249 recomendaciones de mejoras.

En los cuatro años que van del presente sexenio se han auditado más de 88 mil millones de pesos. Entre las obras auditadas más significativas se encuentran la construcción del Paso a Desnivel en el cruce del Libramiento Sur con el boulevard Andrés Serra Rojas y el Doble Paso a Desnivel del Libramiento Norte Poniente, en la intersección con los bulevares Juan Crispín y Los Laguitos en Tuxtla Gutiérrez.

El año anterior, mediante mencionado programa de fiscalización se recaudaron cerca de 225 millones de pesos y en los cuatro años lo recuperado asciende a 779 millones 942 mil 465 pesos. Un eficaz combate a la corrupción.

Aquí viene la pregunta obligada: ¿por qué ahora sí alcanzan los recursos y no hay más deuda?

Principalmente, porque las inversiones se hacen con trasparencia y rendición de cuentas. Segundo, porque se cuenta con sistemas tecnológicos y plataformas digitales que facilitan conocer en tiempo real el destino y la utilización de los recursos, que son ejecutados por la Secretaría de Hacienda. Tercero, porque se acabó con el derroche, los privilegios de los funcionarios públicos y la opacidad. Hoy por hoy, Chiapas es referente nacional por las buenas prácticas administrativas.

Para abundar al respecto, sólo durante el primer trimestre de este año se invirtieron 670 millones de pesos en proyectos de mejoramiento de vivienda y urbanización, electrificación rural y de colonias pobres en 18 municipios de la entidad, lo que coadyuva al combate a la pobreza y rezago social.

En materia de gasto público, han sido asignados 113 mil 844 millones pesos a obras y programas para impulsar el desarrollo socioeconómico del estado y el bienestar de las personas, priorizando a las que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Por otra parte, más de 84 mil 936 millones de pesos, que equivalen al 75% del gasto total, se destinaron al desarrollo social. 29 mil 535 millones fueron para obras de infraestructura y acciones de impacto social.

Con todas estas inversiones no se puede hablar de que Chiapas está sumido en un profundo problema económico. Menos todavía cuando por esta inversión pública se generó la histórica inversión privada de 7 mil millones de pesos, la instalación de 176 empresas y la creación de 16 mil 641 nuevos empleos.

EFICIENCIA

Ahora bien, los factores internacionales pesan, y mucho, en el crecimiento económico. Eso nadie lo puede poner en tela de juicio. Pero el gobernador Rutilio Escandón y el secretario Javier Jiménez, lograron el acierto de implementar la política de transparencia y rendición de cuentas, que aunada a la política de austeridad y a la creciente recaudación local, obtuvo la estabilidad económica del estado.

Por tal razón, el Gobierno de Chiapas continuó con los proyectos y trabajos sin ningún contratiempo y sin recurrir al endeudamiento, incluso en tiempos de pandemia. Y esto puede verse con la entrega de la cuenta pública, que pone en evidencia la disciplina financiera y la mejora de la posición de liquidez, que constituye una de las principales fortalezas crediticias.

A todo esto, no puede dejarse de reconocer la labor y el profesionalismo del secretario Javier Jiménez, quien sin duda es uno de los funcionarios más destacados y eficientes del gobernador Escandón Cadenas.

Twitter: @_MarioCaballero

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