¿Qué hará Alfredo Del Mazo?

Letras Desnudas

Mario Caballero

Hay personas que respeto mucho, quienes están seguros que la candidata del oficialismo será la próxima gobernadora del Estado de México, que desde siempre ha estado bajo el dominio del PRI.

Algunos hasta me han apostado una lana, a lo que yo me he rehusado sin más. Defiendo mi postura, pero no estoy dispuesto a jugarme el sustento en una contienda electoral que, aunque importante y casi definitoria para el futuro político del país, no vale asumir el riesgo.

Sin embargo, admito igual que todos ellos que Morena y su candidata Delfina Gómez tienen todo para ganar la próxima elección, pero, a diferencia de ellos, también pienso que dicha elección no será un día de campo para Morena, Delfina e inclusive para el presidente AMLO, quien ha tratado de influir en este proceso con tal de favorecer a la que él llama su amiga.

¿POR QUÉ?

Principalmente, por los números. Veámoslos.

Hace cinco años, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador y sus candidatos arrasaron en todas las elecciones del Estado de México. Los escándalos de corrupción como la Casa Blanca, La Estafa Maestra y los sobornos pagados por la empresa Odebrecht a funcionarios de Pemex, entre ellos Emilio Lozoya, fue la principal razón por la que la gente le permitió obtener ese triunfo. Otro fue la inseguridad y la violencia del país que no pudo frenar ni combatir el gobierno peñista.

Ese año, Morena ganó cinco de las nueve gubernaturas que estuvieron en juego y se convirtió en la principal fuerza política en el Congreso y en el Senado. Además de que ganó la Presidencia de la República.

En el caso específico del Estado de México, ganó el 33.7 por ciento de la votación total, quedándose con el gobierno de 56 de los 125 municipios de la entidad. Además, obtuvo 40 escaños en el Congreso local, convirtiéndose en la fuerza mayoritaria.

Pero tres años después, a la oposición conformada por el PRI, PAN y PRD le fue muy bien en comparación con Morena y sus aliados (PVEM y PT).

De los seis millones 504 mil votos efectivos que se depositaron en las urnas de todos los estados donde hubo elecciones en 2021, el PRI, PAN, PRD o los tres en alianza captaron 2 millones 911 mil sufragios, equivalente al 45% del total.

El partido del presidente y sus aliados, en cambio, consiguieron dos millones 858 mil votos, es decir, el 44% de la votación.

La diferencia, aunque mínima, de sólo 53 mil votos, fue para la oposición. Y esta ventaja la obtuvieron los partidos tradicionales a pesar de la gran popularidad y aprobación del presidente López Obrador. Popularidad y aprobación que se mantiene hasta nuestros días.

Ese 2021, también hubo comicios en el Estado de México, donde se renovaron los 125 Ayuntamientos. ¿Cuáles fueron los resultados?

De entrada, Morena perdió presidencias municipales de gran población y enorme peso económico como Toluca, Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Atizapán de Zaragoza, Huixquilucan y Metepec.

Por otra parte, ganó sólo 28 municipios. Mientras el PRI se quedó con 51, el PAN con 18, el PRD con 8, el Verde con 6, Movimiento Ciudadano ganó seis también, y el resto se los quedaron los demás partiditos.

Como podemos notar, a la oposición y a los partidos PRI, PAN y PRD les fue razonablemente bien, tanto en comparación con sus propios resultados de la elección de 2018 como en comparación con la votación que obtuvo Morena y los lópezobradoristas en 2021.

No sólo fueron competitivos y ganaron más votos que todo el bloque oficialista, sino también le arrebataron al presidente la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y ganaron más presidencias municipales, muchas de éstas importantes, y una gran cantidad de diputados locales. Esto sin mencionar que también le quitaron más de la mitad de las alcaldías de la Ciudad de México, que desde hace 20 años era bastión de la izquierda y el obradorismo.

EL PANORAMA ACTUAL

Ahora veamos cómo se encuentra el panorama actual en esa entidad que cuenta con el padrón electoral más grande del país.

Los datos los he tomado de la encuesta Consulta Mitofsky, que realizó entrevistas en las viviendas de mil electores del Estado de México entre el 17 y 19 de marzo reciente.

Primer dato: cuando se les preguntó a los mexiquenses con qué partido se identifican más, el 32.9 por ciento dijo que con Morena. Hay que decir que la identidad morenista ha venido más o menos estable, ya que un año antes el porcentaje era muy similar.

En cambio, la identidad a favor del PRI es de 21% actualmente. Sí, por increíble que parezca, casi uno de cada cuatro votantes del Edomex que se identifica con algún partido político lo hace con el tricolor. Abajo del PRI aparece el PAN con 9.3% de la población que se siente panista.

Referente a la intención de voto, el 40.2 por ciento de los mexiquenses dice que si las elecciones fueran hoy, votaría por Morena para gobernador. Le sigue el PRI con 21.3%, el PAN con 7.8%, el PRD con 2.9% y el resto, los demás partidos.

Si se suman todas las preferencias de los partidos que apoyan a AMLO (Morena, Verde, PT) alcanza un 42.7%. Si se hace lo mismo con los partidos que conforman la alianza PRI-PAN-PRD y Nueva Alianza, llegan al 33.5%. En el caso de que los electores de Movimiento Ciudadano (partido que no participa en estas elecciones), que no sienten ninguna afinidad por el obradorismo, se volcaran a favor del bloque opositor, totalizarían entonces casi 37 puntos. Estaríamos, por lo tanto, hablando de una elección competida.

En uno de los careos de la encuesta, Delfina Gómez, candidata de la coalición Juntos Hacemos Historia, sacaría el 44% de los votos directos, es decir, incluyendo a los indecisos. La candidata de la alianza Va por el Estado de México, Alejandra del Moral, obtendría 32%, una diferencia de 12 puntos porcentuales que no son tan fáciles de alcanzar y menos superar.

Pero considerando que en su momento Juan Zepeda, de MC, tenía una intención de voto del 8% en meses previos, y pensando que esos electores se declinaran a favor de Del Moral, que como ya mencionamos no tienen ninguna simpatía con la candidata morenista ni con los partidos que la respaldan, entonces la alianza opositora podría llegar a 40% de los sufragios, poniendo otra vez la competencia reñida.

¿Y ALFREDO?

Todo lo anterior, desde luego, son sólo escenarios. El punto es que si tomamos los resultados reales de la elección de 2021 y lo que están apuntando las últimas encuestas, no parece que Delfina Gómez vaya a tener un día de campo para ganar la elección. Al revés, creo que esto se puede poner no apto para cardiacos.

Pero hay una variable que mucho influirá en el resultado final de la elección: cómo jugará el gobernador saliente Alfredo del Mazo.

Si decide al final de cuentas entregarle la gubernatura a Delfina Gómez, tal como sus colegas priistas hicieron en sus respectivas entidades, como Quirino Ordaz, Claudia Pavlovich, Alejandro Murat u Omar Fayad, quienes negociaron con el presidente López Obrador para cederle las gubernaturas a cambio de impunidad y un puesto en el gobierno federal, entonces estaría muy difícil que el PRI mantenga el poder en el Estado de México.

Si, por lo contrario, el gobernador pelea y opera a favor de Alejandra del Moral, a la que impulsó, la elección será reñida.

La duda es qué hará Alfredo del Mazo, sino es que ya lo hizo.

Twitter: @_MarioCaballero

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