Alto Mando
Miguel Ángel Godínez
No venimos a ganar la guerra, venimos a ganar la paz (sic)”
Nada más injusto que la frase de la Senadora Lily Téllez que cimbró el asiento de quienes conocen lo que realmente sucede en las filas de una guerra como la que hoy afrontan Ejército, Marina y Guardia Nacional las 24 horas de los 7 días de la semana a lo largo de todo el país. 562 elementos del ejército han muerto en la campaña permanente contra el narcotráfico. No sólo los ciudadanos están poniendo a los muertos, a los muertos también los están poniendo las Fuerzas Armadas. No se recuerda ninguna situación tan incómoda como la que los generales presentes y sobre todo el General Secretario de la Defensa Nacional Cresencio Sandoval tuvieron que pasar durante la comparecencia de la SSPC Rosa Ícela Rodríguez en el Senado de la República, cuando en realidad quien debía comparecer sola frente a senadores era quien en el papel representa al Gabinete de Seguridad y es la responsable de la Seguridad Nacional de nuestro país de acuerdo a lo ordenado por el Presidente. Una mujer a la que sólo se le conoce por alardear los programas sociales, por coordinar el programa de vacunación contra COVID, por participar en el Tianguis del Bienestar y como motivadora a la lectura con el libro del Presidente. Nunca se ha visto visitando Tierra Caliente, atendiendo el llamado de auxilio de los habitantes de los pueblos bajo control del crimen organizado o informando a la ciudadanía las atrocidades cometidas por grupos delincuenciales y sobre las acciones que están obligados a realizar para rescatar a los pobladores y a los suyos también. La protección de seguridad por COVID que separaba a Rodríguez Velázquez del Gral. Cresencio Sandoval en la comparecencia, reflejó en el acrílico sobre ella las condecoraciones e insignias del Gral. Sandoval como efecto de la iluminación, nada más significativo que ese fortuito efecto que revela la realidad del Gabinete de Seguridad, toda la crisis está sobre la espalda pero no en manos de las Fuerzas Armadas, Rosa Ícela no es más que la simulación de que quien coordina es un civil y no un militar cuando en los hechos las decisiones están en el Ejecutivo y en nadie más. No venimos a ganar una guerra venimos a ganar la paz, la paz se alcanza cuando dos grupos antagónicos con derechos semejantes ponen en la mesa sus diferencias y cada uno es capaz de ceder negociando un ganar-ganar ¿Con quién negociaría la SSPC Rosa Ícela para lograr la paz? ¿En qué mesa de diálogo se sentaría con cárteles mexicanos para acordar? No Secretaria Rodríguez, los delincuentes que tienen bajo el terror a los ciudadanos no entienden de palabras, ni de ética, ni de portarse bien, usted está ahí para ganarles la guerra y a los ciudadanos ofrecernos la paz. Las frases lapidarias que la Senadora Téllez lanzó a Rosa Ícela Rodríguez no se comparan con las que calaron el sentir de los uniformados por injustas e ingratas “las prendas y las estrellas no significan nada si quien las viste no tiene el carácter para defender a los mexicanos (sic)” Señora Senadora, cada prenda y cada estrella son el reconocimiento del trabajo estoico del día a día en un militar. Los generales ahí presentes han cumplido con lealtad, disciplina y amor a su Patria, lo han hecho por décadas y no sólo por los tres años que lleva la estrategia de esta administración. Usted lo dijo, representan la lealtad a México y así ha sido, subordinado al Ejecutivo para lograr estabilidad y paz. Han entregado la vida, pospuesto fechas personales lejos de sus familias y por si fuera poco, también están poniendo los muertos en una estrategia tan surrealista como la misma frase de la SSPC “abrazos y no balazos no quiere decir que estemos de brazos cruzados (sic)” Ajá ¿y entonces qué quiere decir? El discurso de la senadora le dio un duro golpe al ánimo del gabinete de seguridad, pero sin duda dejó un socavón en la moral del ejército, cuando éste se sabe suficientemente capaz de reestablecer el orden y recuperar el Estado de Derecho.









