
Letras Desnudas
Mario Caballero
Oportunismo Criminal
Hay imágenes que indignan. Por ejemplo, la de un alto funcionario público federal encabezando una procesión religiosa en estos días que los contagios por Covid se están dando de la manera más alarmante de todo el periodo de pandemia. Ahí va, tranquilo, disfrutando su protagonismo. Y sí, claro que es consciente de los riesgos a los que está exponiendo a la gente y a sí mismo. Pero le vale. Tanto así que él mismo se encargó de difundir las fotos en sus redes sociales orgulloso de que había tenido una participación especial en la celebración de San Sebastián Mártir en Chiapa de Corzo.
Hablo de Plácido Morales Vázquez, cuya desesperación por figurar lo ha llevado a cometer acciones reproblables como abandonar su puesto como magistrado presidente del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje en horario laboral, y todo por estar presente en actos públicos en el estado, o arriesgarse a contraer la enfermedad que golpea con mayor fuerza a las personas de la tercera edad, como a él, y como fue en este caso.
En una de las publicaciones que hizo ese día en Facebook, escribió: “Ofrendé en casa de los priostes Gustavo Vázquez y Marina Hernández, a San Sebastián Mártir”.
Hizo acompañar el post con tres fotografías. En una de ellas está él de pie entre los dos priostes, de chaleco gris y sin cubrebocas. En otra, está de frente al altar de mencionado santo y, en la foto principal, va todavía en la procesión cargando la imagen, porta sombrero de palma y la mascarilla debajo de la nariz. Lo flanquean varias jóvenes vestidas con trajes típicos, seguido por un grueso grupo de gente que llena la calle, fácilmente son más de ciento cincuenta personas, y justo detrás de él camina un anciano de barba y cabellera blanca, agitando el chinchín y sin usar cubrebocas. Al lado de éste, un hombre de aproximadamente cincuenta años, con evidente sobrepeso, está también sin cubrebocas.
Un usuario de la misma red social, identificado como Mayovy Mayo Verdi, hizo una transmisión en vivo del mismo acto religioso. El video tiene una duración de casi catorce minutos, y en éste puede verse a Plácido Morales al frente de la procesión cargando al santo con rumbo a la casa de los priostes, tratando de danzar a sus muchos años al ritmo de la música. No puede.
Asimismo, se ve a las jóvenes mujeres de trajes típicos, alegres, bailando, haciendo sonar el chinchín con la mano derecha y llevando una canasta en la izquierda. Y ahí van el anciano y el gordito caminando al lado del magistrado, quienes hacen el intento de danzar, pero la edad y el sobrepeso no se los permite.
Entre la multitud hay decenas de niños y adolescentes, quizá acompañando a sus padres o abuelos. Algunos corretean entre las personas. Ven todo como un juego. No tienen edad para comprender los actos de fe. Quiero pensar que muchos de ellos ya han hecho la misma caminata en años anteriores, pero éste y el 2021 y 2020 no fueron iguales.
Sin embargo, ahí van entre la muchedumbre, todos o casi todos sin cubrebocas. Y no son los únicos, también en el video puede verse que hay decenas de mujeres, hombres y ancianos que no usan la mascarilla sanitaria. Todos ellos se expusieron al contagio y espero, de todo corazón, que ninguno haya contraído la enfermedad.
¿RESPONSABILIDAD?
No quiero que se me malinterprete. No critico el acto religioso por sí mismo ni a las personas que participaron de él. Lo que cuestiono es la responsabilidad, o mejor dicho, la falta de ésta por parte de Plácido Morales Vázquez. Pues a final de cuentas cada quien es responsable de sus actos y si los que decidieron estar en la celebración de San Sebastián Mártir lo hicieron conscientes de los riesgos que implicaba, lo respeto, así como al fervor que cada quien pueda tener hacia las tradiciones de la fe católica. Después de casi dos años de crisis sanitaria, creo que todos entendemos perfectamente a lo que estamos expuestos.
Pero una cosa es la decisión que pueda tomar un ciudadano y otra muy distinta la que toma una autoridad. Eso debe quedar muy claro. Por ejemplo, pensemos que Plácido Morales no hubiera aceptado participar en la celebración y por lo mismo los organizadores hubieran decidido no llevarla a cabo. Obvio, todas las personas que ahí estuvieron pudieron evitar el riesgo de contagiarse, mas no fue así.
Plácido no se negó. Vaya, ni siquiera se conoce con certeza si lo invitaron o fue él el que presionó para que el festejo se realizara, pidiendo que le dieran la función principal.
Plácido Morales es un oportunista y está desesperado por figurar. Por tanto, es muy probable que haya utilizado los festejos de San Sebastián Mártir para tener sus cinco minutos de fama, tal como ha hecho con otros eventos. Es más, preguntemos: ¿qué devoción puede tener alguien como él que, siendo originario de Coita, de pronto le da por celebrar al santo patrono de los chiapacorceños? Ninguna. Incluso, creer que siente alguna veneración por el santo es tan absurdo como el video que él subió a la red partiendo leña con el hacha en su rancho en Ocozocoautla, tratando de verse como un hombre de pueblo. Pero, en fin.
La cuestión es: ¿así pretende ser candidato a gobernador del estado?
Pensemos que no sólo puso en riesgo la salud de toda esa gente que estuvo en la ceremonia religiosa, sino también lo hizo desacatando las recomendaciones de las autoridades sanitarias del país y estatales de evitar las aglomeraciones. Él, como funcionario público y como parte del partido en el poder, debió poner el ejemplo y no participar en actos que representan un peligro dada la situación actual de la pandemia.
Al momento de redactar estas líneas fueron reportados más de 49 mil nuevos casos de Covid en México, sumando un total de 306 mil 212 pacientes activos, de los cuales el 7% son menores de edad y muchos de estos están hospitalizados.
Que ómicron sea sólo una variante de alto contagio y no una de alta mortalidad, no quiere decir que no represente ningún peligro para la sociedad. Todo lo contrario, pues al multiplicarse los contagios es posible que los hospitales se saturen y, en consecuencia, muchos pacientes tanto de Covid como de otras enfermedades no serán atendidos. Lo que puede provocar un incremento en los fallecimientos.
Eso lo sabe muy bien Plácido Morales, y a pesar de eso salió a la procesión. Y salió cuando la autoridad de Chiapa de Corzo y también las autoridades tradicionales habían notificado que no se hicieran este tipo de actividades.
SIN RESPETO POR LA VIDA
Pero en todo esto algo queda claro, que Plácido Morales Vázquez está dispuesto a todo con tal de alimentar su hambre de poder, hasta a desafiar las órdenes del Gobierno Federal, que es igual que desafiar las órdenes del mismísimo presidente Andrés Manuel López Obrador.
Y parece estar tan dispuesto a hacerlo que no muestra el mínimo respeto por ninguna autoridad por muy alta que ésta sea, ni por los símbolos sagrados y, peor todavía, ni siquiera por la vida de los chiapanecos a los que expuso al tomar de pretexto la celebración de San Sebastián Mártir y nada más para obtener cinco minutos de fama.









