Por la Conciencia
Dr. Roger Heli Díaz Guillén
En hora buena la iniciativa de convocatoria del Congreso del Estado y el Instituto de la Juventud para la integración de un parlamento como instancia de representación social comunitaria que atienda temas de interés colectivo y propuestas de mejora de los pueblos originarios basados en pensamientos expresado en palabras por el buen vivir Lekil Kuxlejal, cuyo evento se celebró el viernes ocho de agosto del año en curso; siendo tema importante que motiva a reflexionar sobre estos eventos que buscan la intervención de los actores en procesos de reivindicación de contenidos culturales que el desarrollo ha venido absorbiendo y alterando como sucede con el plagio cultural, la lengua, educación y los pensamientos originarios.
Los parlamentos funcionan en la medida que la democracia es práctica y participativa, invitando esta reflexión a priorizar el trabajo endógeno comunitario para revalorar el sentido humano del pensamiento expresado en palabras, en un marco del Lekil kuxlejal donde el sujeto activo cognoscente y cognoscitivo encuentra el equilibrio de la vinculación de cinco escenarios que se relacionan en su vida personal: Familiar, comunitario, natural, territorial y el cosmos; Es decir, el pensamiento del buen vivir trasciende el bien estar del sujeto para situarlo en contexto colectivo de la existencia humana en armonía con la naturaleza y sus semejantes.
La lluvia de ideas y propuestas expuestas y sociabilizadas en el foro-parlamento marcan el punto de partida de un universo de preocupaciones de los pueblos indígenas cuya atención de procesos se delimitan en el ámbito comunitario y en el ámbito institucional de políticas públicas; siendo en lo comunitario donde los procesos sociales adquieren legitimidad, continuidad y sostenibilidad basados en la intervención social activa y en el buen vivir como pensamiento filosófico de vida comunitaria. que permite arribar a procesos de crecimiento humano que va más allá del concepto de desarrollo como pensamiento occidental globalizador delimitado en la economía, la adquisición y forma de vida; asumiendo que el crecimiento colectivo comunitario es condición para el crecimiento humano y de la familia en el mundo indígena.
Los componentes del buen vivir son contenidos transversales de la vida humana en sociedad y/o en la colectividad basado en el respeto que relaciona EL YO con EL OTRO, EL YO con LOS OTROS, EL YO con el ORDEN normativo; EL YO con LA NATURALEZA y; el YO CON LA MADRE TIERRA; donde las relaciones y comportamientos humanos obedecen a reglas familiares y practicas jurídicas colectivas y/o derecho consuetudinario; marcando este contexto que los pensamientos por el buen vivir están relacionados en situaciones y condiciones de existencia humana de correspondencia y corresponsabilidad personal, familiar y comunitario. El pensamiento se colectiviza en la determinación de que el estar bien para aspirar al buen vivir no solo es personal, es estar bien con los demás, con la naturaleza y con la tierra, con el orden, en paz.
En este marco de referencia y aportaciones en el parlamento indígena, surge el interés del seguimiento, estrategia y metodología para dar sentido social y político al cumulo de propuestas y pensamientos generadores del parlamento indígena; del que derivará su enriquecimiento a partir de sociabilizarlo como material de directrices para la intervención comunitaria que facilite procesos de apropiación, enriquecimiento y sostenibilidad de contenidos culturales y pensamientos trasmitidos mediante la lengua, costumbre, prácticas y expresiones. El parlamento debe asumirse como plataforma de indicadores de temas de interés de los pueblos indígenas que marquen rutas de investigación, contenidos educativos, proyectos, programas, políticas públicas; regulaciones y responsabilidades comunitarias.
Hoy México en la segunda mitad del tercer decenio del siglo XXI vive tiempos de reivindicación del indigenismo como la otredad del nacionalismo que marca una nueva relación de Estado y sociedad con los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas; donde el parámetro de la relación es el respeto y atención a la autonomía y libre determinación en un marco teórico de interculturalidad y derechos humanos. Hoy son tiempos de los pueblos indígenas donde su voz y determinación marcaran su destino como pueblo y población, siendo prioridad dar funcionalidad a su condición de sujeto de derecho público que cuenta con territorio, población, normas jurídicas comunitarias y formas de gobierno, basado en la organización comunitaria.
En este orden de ideas, los parlamentos indígenas como el destacado y otras iniciativas institucionales y no institucionales que se promuevan, encuentran legitimación social a partir de la libre determinación, siendo rescatables lo que conlleven a identificar, revalorar, preservar y sostener lo relacionado con la organización, prácticas, expresiones y pensamientos mediante la lengua, biocultura y las artes de los pueblos originarios.










