Dr. Roger Heli Díaz Guillén
Hoy son tiempos de abonar al contexto de convergencia en la vida pública del patrimonio cultural y natural, destacando su incidencia y consideración en el desarrollo comunitario sostenible de los núcleos agrarios y pueblos indígenas; aunado a la idea de generar mensajes a la sociedad civil de unidad y convergencia por los derechos colectivos con valor histórico, científico, social y comunitario, revalorando el territorio y su contenido cultural y natural; su infraestructura arquitectónica de singular particularidad; la biodiversidad del territorio; el patrimonio natural y su aprovechamiento humano y comunitario basado en la sostenibilidad y corresponsabilidad gobierno-sociedad civil-pueblos-comunidades; así como la particularidades culturales y bioculturales de donde destaca la intervención de la mujer campesina y/o indígena que es fuente de saberes y aportación.
Los objetivos de conservación, protección y puesta en valor del patrimonio cultural en el territorio Mexicano se centran y delimitan en la importancia de voltear a ver a los miles de pueblos históricos ejidales y comunales “no identificados culturalmente” que son dueños de poco más de la mitad del territorio nacional donde se localiza contenido histórico, arquitectónico, natural, cultural y biocultural que forman parte de los patrimonios culturales de estos pueblos no inventariados en los términos dispuestos por el derecho nacional desde el 2022.
A partir del 2022 México se encuentra en un proceso de “libre determinación sobre el patrimonio cultural, natural y biocultural” de donde emergerán procesos organizativos, normativos y culturales colectivos en ejercicio del derecho de propiedad de pueblos y comunidades vinculados sobre los patrimonios culturales colectivos como modalidad de propiedad y pertenencia. Por ello, son tiempos de trabajar en la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial para el sostenimiento, protección y salvaguarda del patrimonio histórico material, arquitectónico, arqueológico y natural localizado en el mundo agrario rural que están vinculadas a costumbres jurídicas, ordenanza y gobernanza de los pueblos y comunidades indígenas y campesinas.
En este objetivo surge la importancia y prioridad de fortalecer leyes de desarrollo rural y forestal sustentables en México que resultan obsoletas ante los objetivos de desarrollo sostenible del mundo que establece la ONU y, en los que México se ha obligado a cumplir; sobre lo que necesariamente tiene que fundarse y motivarse su derogación y promulgación de nueva legislación de desarrollo rural sostenible, incluyente e integral con reglamentos sobre el recurso forestal, patrimonio territorial, patrimonio natural y biodiverso y; patrimonios culturales e históricos; en pleno equilibrio con la ordenanza y gobernanza de los pueblos indígenas y núcleos agrarios relacionado con tierras, territorios, cultura y naturaleza.
Después del orden documental agrario en México que en términos generales concluyó después de 32 años este 2024; viene el orden social para el desarrollo comunitario que es condición necesaria para que como colectivos sociales con personalidad jurídica y patrimonio propio, pueblo, ejido o comunidad, pensar e intervenir responsablemente y con razonamiento crítico e informado en el desarrollo normativo territorial integral, sostenible e incluyente de los pueblos y comunidades indígenas y afro mexicanas, emergiendo la prioridad de trabajar en el fortalecimiento del capital humano (ejidatarios(as), comuneros(as), avecindados(as), posesionarios(as) y pobladores(as) y el capital social (pueblos, ejidos y comunidades indígenas y campesinas) como motores del desarrollo.
En esta idea de desarrollo sostenible comunitario, cultural y natural la capacitación participativa-reflexiva y la comunicación incluyente son los instrumentos que metodológicamente debe retomarse y construirse, ya que este capital se atiende mediante la comunicación e información que puede ser en medios, impresos o personales; destacando el fortaleciendo de la interlocución con la sociedad mediante la capacitación y educación; proponiéndose al respecto contenidos de aprendizaje que buscan rescatar y fortalecer la identidad y pertenencia, orden social y componentes del territorio, como plataforma para construir los destinos del desarrollo de cada núcleo agrario adminiculados con las disposiciones legales agrarias, destacando los siguientes temas:
Identidad y pertenencia del territorio; Orden Natural, Orden Social y orden legal; Componentes del territorio ejidal y comunal: Patrimonio Natural, Patrimonio Biocultural, Patrimonio Arqueológico, Patrimonio Histórico, Patrimonio Paisajístico, Patrimonio Turístico; Ordenanza, Gobernanza, Usos y Costumbres Jurídicas (Derecho consuetudinario); e Inventario de patrimonios culturales de los pueblos, ejidos y comunidades.










