Perspectiva mediocre: rebotando la economía
Mtro. Esdras E. Cruz y Cruz.
En un año político-electoral, lamentablemente los problemas económicos estructurales no están presentes en la estrategia para alcanzar a atender a más de 10 millones de mexicanos que pasan a la pobreza y obtener el nivel del 4.6% de crecimiento económico previsto en el paquete económico para este año; la debacle económica del 2020 y el rebrote del Covid-19 para este 2021 que nos ha llevado de regreso al confinamiento, sin duda alguna seguirá afectando a los sectores de la economía mexicana.
La falta de incertidumbre para la inversión, así como de programas de estímulos fiscales, deben ser la temática determinante por parte de todas las fuerzas políticas y del ejecutivo federal para la recuperación más rápida de los puestos de trabajo, sin embargo, al respecto por parte de estos actores ha habido ausencia de pronunciamientos determinantes para favorecer la generación de empleos formales, la reactivación de la economía y el otorgamiento de financiamiento a las Pymes e incentivar y concertar la cooperación del sector privado que genere confianza en la inversión nacional y extranjera.
Es cuestionable entonces que no exista la capacidad de emitir una propuesta, en la que sin duda todos los mexicanos coincidimos: la disminución de la pandemia, la reducción de la pobreza, la contracción económica y la tendencia de reducción al desempleo; esos es el contexto que nos está destruyendo a todos los mexicanos, la pandemia solo vino a mostrarnos el estatus real que México tiene.
La propuesta para todos los partidos políticos, es que suscriban el pacto de lealtad único para el desarrollo social y económico de México: la economía mexicana cayó en 9% en medio de la crisis a causa del Covid-19 y la falta de estímulos económicos oportunos provocando que la economía sufra su crisis más severa desde 1932, con más de 10 millones de nuevos pobres y el cierre de al menos un millón de micro, pequeñas y medianas empresas, borrando años de política social.
Pese a toda esta situación tan grave los mexicanos afrontaremos para este ejercicio el desempleo, la pobreza, la contracción económica con el presupuesto fiscal más reducido, es decir, 0.03% menor en el gasto público; hoy todos los partidos políticos parecen enloquecidos y obsesionados única y exclusivamente para obtener la mayoría y el control de la cámara de diputados con el único objetivo de hacer y deshacer prelaciones de control político con miras a conservar, o en su caso quitar la hegemonía y dirección política, olvidando el objetivo central que es salvaguardar y servir a todos los mexicanos, más aún en el momento inédito que estamos viviendo.
El contexto preelectoral está marcado por posturas ideológicas, descalificaciones personales de los precandidatos que buscan contender en la próxima elección del mes de junio; leyendo, escuchando y viendo los discursos, pronunciamientos y mensajes tanto de los líderes de los diversos partidos como de sus seguidores, el contenido ofensivo, divisionista, inapropiado y sin contenidos social, es persistente, en ningún momento se escucha un mensaje de unidad que convoque a que gane quien gane las mayorías en el congreso, el estado mexicano trabajará para todo el pueblo de México, exponiéndose las estrategias para enfrentar la acción en lo sanitario, la reactivación de nuestra economía, la desigualdad y los estragos laborales y de inversión.
El pacto de lealtad único para el desarrollo social y económico de México, propuesto, tiene que impulsar una estrategia de crecimiento económico sobre el fundamento de un nuevo contrato social con empresarios, inversionistas, organizaciones etc. que den certidumbre y sostenibilidad a largo plazo para la inversión; el rebote que se espera tengamos del 3.3% en nuestra economía para este año, no nos llevará a recuperar la enorme caída que como es señalado históricamente en cerca de cien años México no había enfrentado, lo que aún y con este optimista crecimiento difícilmente podemos regresar a los niveles del PIB del 2018 antes del 2026.
Otro de los elementos que se proponen contenga este pacto en comento es el que México acceda al mercado mundial a tasas bajas y con apoyo de organismos multilaterales con programas direccionados y evaluados para los sectores más afectados, aprovechando el espacio fiscal que tiene México. Así también hacer lo posible para que la ciudadanía sea vacunada oportunamente aumentando la inversión en el sector salud hoy en día representa el 6% del PIB cuando deberíamos estar por lo menos con un 10% del PIB.
Gran parte del futuro económico de nuestro país dependerá de factores como la evolución de la pandemia, el ritmo de la recuperación mundial, el precio de los productos, la dinámica de los mercados para apuntalar el crecimiento, y sin duda
la voluntad política del gobierno, la recuperación está amarrada a la dinámica de la pandemia, a la disponibilidad de las vacunas y lo que pase en la economía mundial, el efecto rebote de la economía seguirá estando condicionado por la evolución de la pandemia y por las condiciones políticas la cual está entrando en una profunda crisis política y de confianza que hace poco manejable y más riesgosas las actividades económicas.
Si hay inversión privada se crearán empleos y eso favorecerá el rebote económico, ojo, pero si el próximo congreso tiene cierta conformación y parecido a la postura política tomada en estos 3 años, seguramente la ruptura a la confianza será insuperable.
Con engañosos rebotes, para el ejercicio 2021: La perspectiva económica será mediocre.









