¿Por qué el cambio, PACO?

Letras Desnudas

Mario Caballero

 

¿Por qué el cambio, PACO?

Oportunismo, cinismo e ingenuidad es lo que veo en las declaraciones de Paco Rojas contra Carlos Morales Vázquez. ¿Por qué denunciar hasta ahora las tropelías? ¿Por qué censurar hoy precisamente que él también busca la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez? ¿Bajo qué criterio piensa que los tuxtlecos creerán a sus palabras cuando tuvo más de dos años para oponerse a los abusos y corrupción que él mismo defendió públicamente?

Para ser sinceros a muchos sorprendió el cambio de actitud de Paco Rojas. ¿Cómo fue que pasó de defender a Morales a acusarlo de ser un alcalde superficial y un ambicioso del poder?

Una de tres. O Paco por fin se dio cuenta que para sus aspiraciones electorales le convenía más ser oposición y no comparsa, o Rojas se tragó el primer anzuelo que le aventó un partido político, en este caso Movimiento Ciudadano, o en verdad descalifica que Carlos Morales haya traicionado la confianza de los tuxtlecos con las decisiones arbitrarias y complicidades que vino ejerciendo desde su toma de protesta. ¿Por qué cambió?

Una sentencia bíblica señala que Dios se alegra de los arrepentidos. Y como en la política no hay nada escrito, los cambios de parecer son comunes y ordinarios. Es decir, no está peleada con la variabilidad de ideas y comportamientos. Todo lo contrario, en la política los cambios son hasta saludables en muchos de los casos.

Ahí tenemos, por ejemplo, a Luis Donaldo Colosio, que, a pesar de ser candidato del PRI a la presidencia de la República, exactamente en el tiempo que el partido era una poderosa maquinaria electoral, decidió marcar distancia con el presidente Carlos Salinas de Gortari y mediante un discurso que pronunció en el marco del 65 aniversario del Revolucionario Institucional, criticó los abusos de poder, la corrupción y las malas prácticas priistas.

Algunos suponen que ese cambio que tuvo ante el poder le costó la vida. Pero nadie en sus cinco sentidos podrá negar que con ello Colosio dejó un legado de integridad, honradez y moral. Y exhibe que sólo los fanáticos y tercos son incapaces de dudar de sus posturas políticas y de cambiar las ideas que siguen durante toda la vida.

Paco Rojas es un político con una carrera bastante complicada. Dudo mucho que los videos en los que aparece recibiendo moches para financiar su campaña electoral de hace seis años le ayuden a sustentar la imagen de político correcto que hoy quiere representar. Podría decir lo mismo de la promesa que le hizo a uno de sus benefactores de que le daría todas las obras del municipio a cambio del dinero que estaba recibiendo.

No obstante, respeto y valoro que por fin haya decidido criticar a Carlos Morales. Como también respeto la decisión que tomó de renunciar al PAN hace algunos años. Sigo pensando si fue para él la mejor opción, aunque en su momento le sirvió para capitalizar políticamente evidenciar que el panismo había extraviado la brújula y que andaba por los rumbos de las complicidades y los pactos soterrados. Creo que nadie podrá negar que en el poder, el PAN comenzó a parecerse cada vez más al PRI.

Algo que he admirado en Rojas es la capacidad de convocatoria. La enorme facilidad que tiene para convocar a las masas y encauzarlas a un objetivo específico. Lo demostró en 2015 y lo repitió en 2018, aunque era imposible que superara el movimiento electoral de López Obrador. Supongo que hasta él sabía que iba a perder la elección.

Lo siguiente lo diré con todo el razonamiento del que soy capaz. De no ser por los enormes, evidentes y absurdos errores que Paco ha cometido a lo largo de su trayectoria política, sería un excelente líder político. Pero perdió la brújula igual que su antiguo partido. No supo ser coherente y mucho menos constante con sus ideales. Prefirió las ganancias rápidas que responder a la confianza de la gente que le entregó su voto. Prefirió llenarse los bolsillos antes que cuidar su reputación. Creo que al igual que yo, hay miles de tuxtlecos que lo consideran un embaucador.

 

ENTONCES, ¿EN QUÉ QUEDAMOS?

Entonces, Paco, ¿en qué quedamos? ¿Te hartaste de ser palero de Carlos Morales o te diste cuenta de que te estaba utilizando? ¿O te volvió a salir lo crítico ahora que un partido político te dio el respaldo para que vuelvas a competir por la alcaldía capitalina? ¿O estás censurando a Morales seguro de que es un gobernante frívolo y abusivo?

Si es lo primero, no me queda más que felicitarte. Es de buenos políticos cambiar de parecer, sobre todo cuando se arrepienten de haber servido a los intereses de un gobernante corrupto y arbitrario. Te borraré de la lista de aliados del misógino, intolerante, déspota, violador de la legalidad y mentiroso Carlos Morales Vázquez.

Pero si se trata de lo segundo, confirmarás lo que siempre hemos pensado de ti: que eres un oportunista que sale a cuestionar al poder y defender los intereses de los ciudadanos sólo cuando te conviene. En eso no te diferencias mucho de Morales Vázquez, que como tú también sabe cuándo remover las aguas para hacerse de una buena pesca.

De lo tercero mejor ni hablar. Si nos basamos en que tu repentino cambio es producto de tu ambición por volver a repetir en la presidencia municipal, no podemos si no pensar que lo haces para hacerte notar, aunque tus reproches hacia Carlos Morales sean ciertos.

Por otro lado, si piensas que la misma gente que te apoyó en la elección de 2015 y 2018 volverá a respaldar otra vez tus ambiciones de poder, creo que te equivocas. Los tuxtlecos no son tontos. Te conocen. Si te siguieron en los comicios pasados fue porque pensaron que asumirías dignamente tu papel de contrapeso al poder, así como lo hiciste con Fernando Castellanos incluso estando fuera del gobierno.

Pero hoy están defraudados por la forma cínica en que te vendiste a Carlos Morales. Bastó un simple reconocimiento a tu señor padre y una pueril promesa de Morales de que te haría candidato a la alcaldía por Morena para que dejaras pasar todos sus abusos y aprobaras cada uno de sus insultos a la sociedad.

Cuando el Ayuntamiento realizó la primera compra por adjudicación directa de contenedores para basura, tú saliste con un video a defender a Morales y hasta hiciste maromas para justificar que la transacción se hubiera hecho al margen de la ley. Tampoco hiciste declaración alguna ante la violencia política que el hoy alcalde con licencia ejerció contra la regidora Adriana Guillén. Ni te opusiste a los abusivos intentos de incrementar el pago predial y el cobro de agua potable a las escuelas públicas y menos todavía criticaste que la población tuxtleca fuera abandonada por su gobierno durante la pandemia actual.

Incluso, en septiembre del año pasado, declaraste ante un medio local que veías en Carlos Morales a un gobernante eficiente. Y te cito: “No me puedo oponer a los contenedores. Yo veo la ciudad más limpia y mejor pavimentada y sé que el gobernador está apoyando. He visto a un presidente municipal que ha cambiado a la ciudad de unos años para acá”.

 

AL PODER POR EL PODER MISMO

Por todo ello, Paco, al ser testigos de tu repentino cambio, pues pasaste de opositor a palero y de palero a opositor, nos queda claro que sólo buscas el poder por el poder mismo.

 

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