¡Qué ganas de tirar dinero político!

Tres de tres

 

Rodríguez

 

¡Qué ganas de tirar dinero político!

Los problemas por los que atraviesa México son tan graves que es en verdad de locos fijar la atención en asuntos de índole político para distraer la atención de los mexicanos. La Constitución de los Estados Unidos Mexicanos contempla que la ciudadanía está en su derecho de votar si el Presidente de México puede ser quitado de su puesto si está haciendo mal las cosas. Hasta ahí todo perfecto, pero resulta que este referéndum no procede en este caso porque si bien el mandatario no las trae todas consigo, tiene una aprobación ciega hacia él por su comportamiento recto y austero, y su firme decisión de combatir la corrupción.

Hace una semana, una reciente encuesta que el propio mandatario hizo circular, señala que Andrés Manuel López Obrador goza de una popularidad superior al 64 por ciento. No hay que seguir engañándonos pues en el tema del combate a la corrupción ha habido miles de páginas escritas, pero apenas dos peces gordos están siendo investigados y cuyo proceso judicial apenas camina. Genaro García Luna y Emilio Lozoya, uno en Estados Unidos y otro en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, son los dos hombres cuyo proceso legal aún está verde y, por tanto, pasará un tiempo para ver qué sucede con sus sanciones.

El tema de Rosario Robles, quien a dos años de estar en la cárcel por la llamada «estafa maestra», no ha sido declarada culpable, ha tenido más tropiezos que aciertos por la autoridad judicial. Su permanencia en la cárcel es más una afrenta política, por lo menos en eso coinciden abogados y los políticos de oposición al régimen de AMLO. Otro escollo del presidente es Ricardo Anaya, el panista. El Presidente intentó meterlo a la cárcel utilizando a Emilio Lozoya, pero el excandidato presidencial resultó ser más inteligente. Le demostró con pruebas, que lo que quieren hacer con él es meterlo a la mala a la «sombra», principalmente porque hasta ahora es el que más pinta para competir por la presidencia de la República en 2024.

En tanto, la embestida, contra organismos e instituciones autónomos, como el INE y UNAM, CNDH, Cofese, por ejemplo, ha sido una mala jugada que en lugar de sumar le ha restado puntos al mandatario. Por ello, el tema de la revocación de mandato se impulsa para que los 30 millones de mexicanos que votaron por AMLO, salgan a emitir su voto el próximo 10 de abril de 2022. Independientemente de estas circunstancias, el Presidente vende la esperanza de que su gobierno será el mejor de todos. Sin duda que en cuanto a percepción de confianza hacia él la gente no se desanima, de ahí que lo que diga el mandatario será acatado. Sin embargo, esta realidad dista mucho a los graves problemas de seguridad, falta de empleo y la falta de una política eficaz para combatir la pandemia, que padece el estado mexicano. Son los lastres que el gobierno de la 4T ha querido, pero no ha podido combatir y por ello quiere borrar de la imagen de la gente con la celebración de la revocación de mandato. La actitud presidencial no coincide con la experiencia que dice tener para combatir los conflictos. En política se entiende su objetivo, pero la realidad causará que se tiren a la basura casi cinco mil millones de pesos, cantidad que costará llevara a la práctica una revocación innecesaria, pues ya se sabe que el presidente debe seguir al frente del changarro. Los fines políticos son más abrumadores que la realidad, pues de lo que tanto se criticaba hoy se está replicando.

 

 

 

Jueza que inculca la discriminación

En la jerga de amigos, los comportamientos que se tienen rebasan por mucho, el respeto que debe prevalecer. En las colonias o comunidades no sólo de Chiapas sino de cualquier estado de la República, la forma de hablar es común y por tanto vale decirlo que con mentadas y demás “piropos” que se acostumbran en la región, los motes hacia las personas es algo tan natural que a nadie espanta. Es más, en algunos hogares, por no decir que todos, la fluidez con que los padres se dirigen a sus hijos es algo tas especial que, si una madre de familia no mienta madre, el hijo lo extraña. Es más, estos modales son parte de la formación del niño. Claro, con esto no queremos decir que es lo idóneo. No, lo que ahora es parte del análisis es que ante los nuevos tiempos que se viven, faltar el respeto a una persona sólo por sus preferencias sexuales es parte de un correctivo que ya está especificado en las leyes de la Constitución mexicana.

Sin embargo, todo cambia cuando a alguien lo llaman “mampo” o “puto”, es despreciable e irresponsable cuando proviene de la voz de un funcionario público que se dedica a impartir justicia. En Copainalá, a la titular del Juzgado Mixto, Dominga Margarita Montero Bautista, tiene por vocación llamar a sus subalternos tal y como son, según ella. A la impartidora de justicia no le enseñaron de niña que cuando se es adulto y se tiene un cargo público, lo primero que hay que hacer es infundir respeto. El abogado Guillermo Flores Cerón denunció a dicha funcionaria de incurrir en actos de discriminación y violencia por preferencia del mismo sexo. Reconoce que, por su orientación sexual, la cual acepta libremente, se le califique como tal.

La expresión de “mampo” y “puto”, le parece de muy mal gusto y nada respetuoso por parte de la titular del Juzgado Mixto de Copainalá. A esto hoy se le llama discriminación y en este caso estamos de acuerdo. El respeto debe prevalecer en todas las esferas de la vida pública. Hoy en día, los funcionarios deben saber que los gritos, amenazas o golpeteo en el escritorio para ordenar agenda de trabajo, quedó en el pasado. Quien azuza a sus colabores con ademanes grotescos y con palabras altisonantes, es exhibido muchas veces a través de las redes sociales y despedido, generalmente. El Consejo de la Judicatura debe intervenir para parar en seco los actos de discriminación y violencia que sufren este tipo de personas. A la jurista Dominga Margarita vas le vale empezar a portarse como una funcionaria de la Cuarta Transformación para honrar el respeto hacia los semejantes, como lo profesa el mandatario de México.

 

¡Diputados, no se duerman!

A dos meses de haber tomado posesión como diputados federales representando a Chiapas, usted se ha preguntado ¿dónde están? ¿qué están haciendo? Si bien es muy temprano para exigirles respuestas concretas, lo cierto es que por ningún lado se hacen notar para informar, mínimo a través de sus cuentas personales, sobre las reuniones que han sostenido, qué comisiones integran, cuál es su verdadero trabajo en las grandes ligas. No se hacen presentes para decirnos que han subido a tribuna para exponer sus proyectos. Si comparamos que a dos meses cada uno de los 13 legisladores -12 representando a Morena y sus partidos aliados, y uno por la alianza “Va por México”, se ha echado a la bolsa casi 150 mil pesos, entonces no entendemos cuál es realmente su función.

Ahora que están las acaloradas sesiones sobre el Presupuesto 2022, sólo hemos notado a través del Canal del Congreso, las caras compungidas de algunos de ellos que sólo se limitan a levantar la mano como borreguitos, atestiguando para la historia la participación de los meros “gallos”. Ahora que se vive una sesión maratónica para aprobar las reservas del Presupuesto, es lamentable que los morenistas formen parte de esta turba de legisladores que hasta coro hacen para abuchear o gritar mientras el colega opositor estar en tribuna presentando argumentos para contradecir lo que el grupo mayoritario impone en la Cámara. Ahora resultan que son tan buenos que ya por ahí sugieren que formen un grupo musical por aquello de que pueden hacer varias voces.

En la escena pública destacan sólo dos que se han visto “movidos” para estar en contacto con la ciudadanía, informado sobre lo que están realizando. Se trata de Jorge Luis Llaven Abarca y de Luis Armando Melgar Bravo. Es notable que están en otro nivel y que su trabajo que hoy realicen los catapultará para el 2024. Por eso se cuestiona que no haya noticias de los demás legisladores. Han tenido tiempo suficiente para integrar sus propuestas y subirlas al pleno. Lo que tanto presumieron en campaña para beneficiar a los pobladores de sus distritos debe empezar a caminar. El año ya está por concluir y por tanto no se vale que se vayan a descansar cuando aún no han empezado a demostrar de qué madera están hechos. La ciudadanía debe darles una oportunidad y si no dan el ancho, a ellos sí hay que aplicarles la revocación de mandato. Digo.

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