Razones

Jorge Fernández Menéndez

Lamentable el video, intento de respuesta ante todas las acusaciones en su contra, de Andy López Beltrán. Una vez más escudándose en su padre, con frases hechas e ignorando lo más importante: los hechos y la realidad. De nada sirvió que hasta la presidenta Sheinbaum haya acomodado el término de la mañanera para dejarle el horario libre al hijo del expresidente López Obrador. Lo suyo fue, una vez más, una expresión de miedo ante lo que se le viene, de deslinde con sus socios, de buscar cobijo en lugar de ofrecer respuestas.

Una hora antes de que Andy trasmitiera su video, en el noticiario de Manuel López San Martín se divulgó un audio que en cualquier otro lugar sería suficiente para que, por lo menos, fuera interrogado por la FGR, misma que hace apenas unos días volvió a informar que no había (como con Rubén Rocha, Enrique Inzunza y los otros acusados de Sinaloa) “elementos suficientes” para iniciar una investigación.

En el nuevo audio se presentó el sonido de la audiencia del 21 de agosto pasado, en el proceso contra los hermanos Farías Laguna, del ministerio público Adín Jacobo Bastellanos, acusador de los ex integrantes de la Marina, en la que presenta, a su vez, como elemento de cargo, el testimonio de un testigo protegido de la FGR identificado como JCSP que habla del desembarco de combustible ilegal de un barco en el puerto de Guaymas. Allí el testigo protegido es el que dice que la autorización para desembarcar ese combustible provenía de Andy.

La FGR dice ahora que esa referencia en una carpeta de investigación es insuficiente para proceder a, por lo menos, interrogar al hijo del expresidente. Pero ese testimonio no está aislado, están los de los propios hermanos Farías, están las investigaciones periodísticas sobre esa trama que termina vinculándolas con las redes de Tabasco, incluyendo a Andy. Están las innumerables denuncias de su relación con Jorge Amilcar Olán, al que ahora intenta desconocer Andy, pese a que existen testimonios documentales sobre la misma, incluyendo los audios en los que se habla de negocios ilegales de Olán relacionados con Andy y su hermano Gonzalo.

Pero existe un dato mucho más duro que se cuidó mucho de recordar Andy en su video. Este año le fue retirada la visa estadounidense. Aunque el Departamento de Estado estadounidense mantiene como política no dar detalles específicos de casos individuales, un portavoz del Departamento y comunicados de la Embajada indicaron de forma general que el visado se cancela cuando existen motivos “relacionados con infracciones a la ley o porque el individuo representa una amenaza a la seguridad nacional”.

El New York Times, y otros medios internacionales, con base a presuntas filtraciones de las autoridades, fueron más específicos e indicaron que agencias de seguridad estadounidenses examinan supuestos vínculos del hijo del expresidente con el contrabando de combustible, la corrupción en contratos de obras públicas, como el Tren Maya y Dos Bocas, y presuntos nexos con el crimen organizado. Recordemos que, según las investigaciones realizadas por la justicia estadounidense, el delito del contrabando de combustible se comete a ambos lados de la frontera, es binacional y que, además, participa en él el crimen organizado a través, sobre todo, de empresas relacionadas con el CJNG, considerado por la Unión Americana como una organización terrorista.

La respuesta de Andy cuando le retiraron la visa fue a través de una vitriólica carta donde acusó directamente al secretario de Estado, Marco Rubio, y al vicesecretario Christopher Landau, afirmando que actúan como «jefes de pandilla» para acosar a gobiernos extranjeros y que ejecutaron una «burda y perversa canallada» sin tener ninguna prueba de carácter delictivo o inmoral. Dijo que no le causaba ningún dejar de visitar Estados Unidos en lo que denominó «tiempos decadentes y lamentables».

Ahora Andy López Beltrán se olvidó de esas acusaciones contra el gobierno de Estados Unidos y se limitó a Azteca y Latinus. Lo cierto es que mientras en México la FGR, como siempre que una acusación involucra a personajes del oficialismo, no encuentra pruebas o cree que los indicios no son suficientes para iniciar una investigación, en Estados Unidos las investigaciones sobre las redes de protección y complicidad de políticos y funcionarios con los grupos que denominan narcoterroristas continúan, tanto en Chicago como en Nueva York, y más temprano que tarde exhibirán resultados. Y Andy sabe que es ahí donde se puede acabar el cerco de impunidad que lo protege en México.

Pero Andy no está solo. Ahí están, como él, los acusado de Sinaloa, comenzando por Rocha Moya e Inzunza; ahí están Adán Austo López y todos señalados por relaciones con la Barredora y otros grupos; los que trafican con combustible y ganan unos 80 mil millones de pesos al año sin que las autoridades puedan encontrar a sus verdaderos cabecillas; los otros gobernadores a los que les han quitado la visa y no los han investigado; los negocios de todo un sexenio desde aquellos de Sergio Carmona, el rey del huachicol, asesinado en 2021, hasta los de Jorge Amilcar Olán (¿habrá registrado Olán que Andy, con el video de ayer, se deslindó y lo dejó solo?); los del escándalo Taddei, con su corrupción galopante a costa de la captura del INE y del sistema electoral del país; los negocios de Jesús Ramírez Cuevas con la comunicación, con los sindicatos, con fundaciones a modo. Y muchos más.

Es escandaloso que ni uno solo de esos casos, estén siendo investigados por la justicia mexicana. Es la derrota moral de la 4T, pero también, con ella, porque está capturada, de la justicia en México.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *