Ayotzinapa: y 12 años después, Aguirre

Razones

Jorge Fernández Menéndez

No tengo duda alguna de que el entonces gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre, tuvo responsabilidad en el secuestro y la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa, el 26 de septiembre de 2014 en Iguala. No lo digo ahora que el exgobernador fue detenido, lo hemos publicado desde que se dieron los hechos, lo pusimos en un libro y en un documental y en innumerables ocasiones en este espacio, en radio y en televisión.

Cuando se cumplían cuatro años de los hechos, el 26 de septiembre del 2018, aquí escribimos que “el gobierno y el Estado mexicano se equivocaron en muchas cosas, una de ellas en no haber hecho responsables en forma inmediata al entonces gobernador Ángel Aguirre y al círculo político del presidente municipal José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda, hermana de los líderes de los Guerreros Unidos y una de las principales cabezas de esa organización criminal, ella misma cercanísima, además, al gobernador Aguirre”.

En el libro La Noche de Iguala, (Cal y Arena, 2018) concluíamos la investigación con un resumen somero: “los jóvenes de Ayotzinapa fueron secuestrados por policías municipales, entregados por éstos a sicarios del cártel Guerreros Unidos. Fueron asesinados y la mayoría de ellos (entre 17 y 19 seguramente) incinerados en el basurero de Cocula. Las cenizas arrojadas al río San Juan. Los narcotraficantes pensaban que los jóvenes eran parte de un ataque del cártel de los Rojos contra su plaza. Las autoridades de Iguala, Cocula y otros municipios estaban coludidas con el narcotráfico. También algunas autoridades estatales, así como algunos estudiantes y dirigentes de la propia normal. La gran mayoría de los jóvenes asesinados, de primer ingreso, fueron sacrificados sin siquiera saber porqué perdían la vida… 

“Las razones esgrimidas para responsabilizar a los grupos criminales que controlan el comercio de heroína en la entidad y que se disputan el territorio no sólo son verosímiles sino verídicas. Los asesinos materiales e intelectuales han reconocido su crimen, la forma y las circunstancias en que se cometió… no fue un crimen político, fue la consecuencia de la corrupción, la violencia y la impunidad con que actúan las fuerzas del crimen organizado y de su complicidad con autoridades municipales y estatales”.

Hoy podemos ratificar todas y cada una de esas afirmaciones, pese a que durante años, desde la 4T, incluso desde la más alta tribuna del país, se trató de descalificar ese libro, ese documental, estas columnas, las investigaciones que realizamos en el programa Todo Personal.

La relación de la normal de Ayotzinapa con los Rojos venía de tiempo atrás y se establecía sobre todo con El Carrete, Santiago Mazari, entonces líder de ese grupo criminal. Los Rojos eran un grupo criminal tan brutal, tan responsable de la muerte de los jóvenes como sus enemigos de Guerreros Unidos.

El día del secuestro de los jóvenes los integrantes de Guerreros Unidos pensaban que los Rojos, escudados en los estudiantes, iban a atacarlos en Iguala. Incluso hubo un enfrentamiento previo en un taller mecánico en el que murieron tres personas. La represalia contra los estudiantes fue la reacción de Guerreros Unidos, Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, ante ese ataque. Todo eso lo publicamos durante los últimos doce años.

También publicamos en el libro las famosas grabaciones realizadas por la DEA de las comunicaciones de los líderes de Guerreros Unidos con sus sicarios en Iguala, esa noche y los días posteriores. Una vez más esta es la transcripción textual (así escriben estos personajes) de parte del documento:

Los narcotraficantes pensaban que los jóvenes eran parte de un ataque del cártel de los Rojos contra su plaza. Sidronio Casarrubias Salgado, El Chino, le responde a su hermano Adán sobre los reportes que en ese momento tenía:

 “Sidronio Casarrubias Salgado, El Chino – 4710605 – 2A0AA879_TIII: Solo que ya llebaban 60 paquetes ya guardaddos y varios con san pedro de aquellos y solop heridos de este lado incluyendo la sirvienta del oso ya le dije. Al gileso desde anoche que cerrara la entrada por mezcala con comunitarios y ahorita ya esta el tapon ahÃ- y ademas pongamos mas comunitaria en las (bandera y al menos cinco puestos de control; también con la gente de las ciudades) – 9/27/2014 13:28.

Adán Zenén Casarrubias El Tomatito (Silver) – 4710744 – 2A0AA879_TIII : Y con quien vemos para que le echen al intenet que todo fue planeado con el procurador – 9/27/2014 16:19

Gildardo López Astudillo El Cabo Gil (Romeo) – 4710744 – 2A0AA879_TIII: Ahorita pongo unos chavos que abran paginas – 9/27/2014 16:28

Adán Zenén Casarrubias El Tomatito (Silver) – 4710744 – 2A0AA879_TIII : Y que se bloqueen las carreteras para que aigapresensia del gobierno federal – 9/27/2014 16:30

José Ángel Casarrubias El Mochomo – 4710788 – 2A0AA879_TIII: Nopasa nadaa yaaa todo esta trankiloo – 9/27/2014 17:09

K krees k paasoo entonces – 9/27/2014 17:09

Adán Zenén Casarrubias El Tomatito (Silver) – 4710788 – 2A0AA879_TIII : Quieren arraigar. Alos munis – 9/27/2014 17:09

José Ángel Casarrubias El Mochomo – 4710788 – 2A0AA879_TIII: Nipedooo – 9/27/2014 17:10

Adán Zenén Casarrubias El Tomatito (Silver) – 4710789 – 2A0AA879_TIII : Ahorita les vamos a echar todo el pedo a el y a la gendarmeria y al gobierno del estado – 9/27/2014 17:14”

Eso es lo que sucedió. Aguirre fue un actor, uno más, de toda esta historia. Por cierto, sería infame que en ello se incluyera a Iñaki Blanco, entonces procurador estatal: fue el primero que denunció esas relaciones, el que ordenó las detenciones de los sicarios de Guerreros Unidos y quien trató de poner orden y lógica en lo que había sucedido.

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