Desde mi Trinchera
Diego Victorio
Reconfiguración en las diputaciones federales
Por los siglos de los siglos, las candidaturas a diputaciones federales se construyen en lo más alto de la cúpula nacional.
Inclusive, data la historia de que ha habido ocasiones que es necesario subir los temas al mismo Palacio Nacional.
Y, ahora que, el centro del debate ha sido la incógnita de que, si Morena logrará mayoría absoluta en San Lázaro, la auscultación de perfiles es exageradamente estricta.
Morenos, petistas y verdes cuidan todos los frentes relativos a las fortalezas y oportunidades de los aspirantes.
El primer criterio de evaluación a los pretensos es su oferta electoral, que garantice triunfo.
Y es que, el crecimiento de “Va Por México” en los ejercicios demoscópicos es innegable.
La estrategia de la oposición de endurecer el discurso contra la clase gobernante, sin llegar a ser incendiario, ha encajado en el gusto del votante.
Ese conjunto de factores propiciaría una reconfiguración en la designación de candidatos a diputados federales.
Una reestructuración total.
Verbigracia, en el Distrito VIII, donde por paridad le correspondía a María Roselia Jiménez, se consensuó el cambio de género a varón, pese a que se violaban los derechos políticos de la dama.
El fondo del enroque se debe a que, con Roselia en la cancha, la victoria del candidato del PRI Mario Carlos Culebro, era inminente, así lo pronunciaban las encuestas.
La mutación de candidatos también alcanza al Distrito VII de Tonalá, donde en primera instancia se socializó que Faride Abud sería la aspirante.
En un tejido de filigrana, el edil con licencia de Tonalá Manuel Narcía Coutiño, supliría a la fémina.
Un tema que se operaba con sigilo y con mucha prudencia era el cambio de siglado en el Distrito XIII de Huehuetán, de PT pasaría a PVEM.
Aquí se baraja el nombre de Luis Armando Melgar Bravo.
En la demarcación VI de Villaflores pasaría de Verde a PT y el candidato sería un exdiputado local morenista, ya no la jovencita Aidé Jiménez.
En el XII con cabecera en Tapachula, se decide de entre Yamil Melgar y José Luis Elorza.
No se debe soslayar que esta remodelación del escenario federal se diagrama a setenta y dos horas del cierre del proceso de inscripción de candidaturas.
Por lo mismo se percibe una tensa calma en el ambiente, porque, por default, un movimiento en ese nivel repercute en cascada en las ecuaciones de abajo: alcaldías y diputaciones federales.
El riesgo de las negociaciones de gran calado es que al cambiar de ruta una pieza sufre modificaciones el tablero completo.
El cuarto de ideas desde donde se diseña el andamiaje electoral se ha convertido en un quid pro quo.
Ceder un espacio en la candidatura federal significa obtener, como moneda de cambio, tres alcaldías. Y, así.
Comentarios Atrincherados
***Donde da la impresión de que ya no hay nada que hacer es en el Distrito IX de Tuxtla y II de Bochil, donde al parecer está cedida la plaza a “Va por México “.
Morena no cuenta con piezas que compitan contra Emilio Salazar Farías y Roberto Aquiles Aguilar.
Lo mismo ocurriría si José Luis Elorza se hace de la candidatura del Distrito XII, el experimentado Aguilar Bodegas lo absorbería de un bocado.
*** Hasta el momento así va la ecuación guinda en Tapachula: Alcaldía: Rosa Irene Urbina. Distrito XXIV (Cacahoatán): Laura García Arjona. Distrito XVI (Huixtla): Isidro Ovando Medina.
La disyuntiva es si Yamil Melgar o José Luis Elorza van al Distrito federal XII, al que no le favorezca ir en busca de una butaca en San Lázaro le corresponde ser candidato en el XIX local.
***Aarón Cisneros, queda con el camino libre en Tonalá, luego de que Manuel Narcía se subiera a la candidatura a la diputación federal.
Cisneros, eleva sus probabilidades de triunfo, al no estar Manaco en la boleta a la alcaldía. HASTA PRONTO.









