Roger Heli Díaz Guillén.
Si partimos de la responsabilidad del Estado Mexicano basado en conductas de la administración pública en actos que han afectado el patrimonio de los mexicanos, territorial y natural; el tema de la Comunidad Zona Lacandona del municipio de Ocosingo, Chiapas es un caso que ilustra “violación continuada de derechos humanos” que ha impactado a la población comunal del pueblo indígena Maya-Lacandón y a la Selva Lacandona.
El tratamiento otorgado por la administración pública deviene de actos, procedimiento y acciones que al paso de medio siglo emergen sus consecuencias en el terreno del orden comunitario multiétnico, Lacandón, Chol y Tzeltal, que conforman esta comunidad agraria e indígena; expresado en anarquía en el orden comunitario y desconocimiento de acuerdos históricos instituidos desde antes que naciera una generación de comuneros tzeltales y choles que representan hoy mayoría de comuneros en la comunidad.
A partir del 11 de octubre de 2023 la problemática en la comunidad Zona Lacandona está en mesa de dialogo solicitada por la mayoría comunal y en proceso de desahogo de trabajos periciales en topografía en juicio agrario para delimitar los territorios de los pueblos indígenas, chol, tzeltal y lacandón, que ordena el Estatuto Comunal en su artículo 109, de donde se espera abonen voluntad política los tres pueblos indígenas citados, pero sustantivamente la voluntad política de la instancia responsable de la problemática que es el Estado Mexicano a través del poder ejecutivo; que debe abonar al fortalecimiento de los puntos de convergencia de las partes , aportando “trabajo político” e “ideas generadoras” al dialogo que facilite la actitud convergente de las partes y renuente o más divergente con los objetivos de orden social.
El dialogo debe partir del reconocimiento mutuo de los pueblos que el tema de años de negativa de aceptar se identificara la línea divisoria interna del territorio comunal que ordena la norma comunal vigente a quedado rebasada, a partir que una autoridad agraria federal, Magistrada del tercer tribunal unitario agrario, ha ordenado se realice tal ilustración en materia topográfica por ser necesaria para resolver el juicio promovido por el pueblo Lacandón respecto al orden interno comunitario y la administración del territorio comunal; además que ya existe acuerdo entre los pueblos chol y lacandón firmado en diciembre de este año del que derivó la localización conjunta de mojón trino de convergencia e inicio de los tres territorios que es tema de identificación en planos para resolver un tribunal y pueblos el problema histórico de la comunidad Zona Lacandona.
Hoy derivan tiempos importantes de meses contados a partir de diciembre de 2023 para que los pueblos logren acuerdos definitivos; debiendo el poder ejecutivo como parte mediadora-conciliadora, calendarizar reuniones para sostener el interés de la parte gestora del dialogo, pueblos tzeltal y chol, abonando ideas generadoras de acuerdos e insumo político; separando o desmarcando el tema territorial agrario comunal que afecta a la selva por encima del tema de seguridad y violencia en la región que debe tener un trato diferenciado pero no sustituto del primero o que lo minimice, ya que existe un orden agrario y comunitario que debe observarse y atenderse para abonar al orden social y paz en la región lacandona mediante la delimitación de territorios; máxime de los avances que ello lleva en la parte legal y social.
El dialogo debe basarse en los planos informativos y geodésicos que del peritaje resulten para que a partir de la ilustración se busquen puntos de convergencia sustentados en la costumbre jurídica, orden comunitario y de intereses colectivos que rebasen los intereses de grupos y liderazgos, que deben de quedar como temas que tienen su proceso de atención, donde el orden comunitario territorial es prioritario y abona al orden y paz.
La idea de que cada pueblo indígena acuerde ser un núcleo agrario independiente que fue la base y aspiración para el acuerdo entre choles y lacandones sobre su territorio en diciembre del 2023, debe fortalecerse a partir de responder a intereses una vez que se defina los límites territoriales inter comunal, atendiendo como componente temático del dialogo el impacto de tierras expropiadas que ha afectado el territorio comunal tzeltal que no excluyo superficie de los pueblos indígenas. Sigamos caminando, la solución es posible y próxima si abonamos voluntad los responsables.
La base de la paz en la lacandona está en la vida y orden comunitario, el camino que sigue el proceso legal y dialogo base del conflicto tiene rumbo y destino, a donde los involucrados por ser parte o gobierno deben cumplir con la responsabilidad y razón histórica por encima de la legal, para abonar a una solución donde pueblos y gobierno son partes del juicio agrario citado actualmente en desahogo. La apertura de dialogo otorgado por el tribunal que subsiste al día de hoy debe asumirse como ventana de oportunidad por la paz y la selva, abonando voluntad y acuerdos donde las partes encuentren equilibrio en los derechos que defienden a partir del orden territorial inevitable, buscando la autonomía de vida de cada pueblo en el marco del derecho agrario.
En esta idea y con la máxima de NO SE TOCA UN METRO DE LA SELVA el gobierno instruyó desde octubre 2019 una mesa interinstitucional encabezada por la Secretaría de Gobernación e integrada por SEDATU, RAN, PA, INPI, CONAP y SEMARNAT que no ha dado los resultados esperados, ni abonado ideas que motiven el dialogo y solución, cambiando responsables del proceso de coordinación de la mesa descontinuando procesos y; priorizando apoyos de bienestar social como estrategia de distención del conflicto intercomunal entre pueblos indígenas; solicitando el pueblo Lacandón seriedad y continuidad de la mesa y acción; asumiéndose que el momento no es dialogo promovido por el gobierno, sino de la mayoría comunal de tzeltales y choles que solicitaron al tribunal tiempos para dialogar; por lo que se requiere voluntad política y estrategia de atención de quien coordine la mesa convocando, estableciendo espacios y convocatoria para el dialogo URGENTE a petición de parte, donde lo difícil que es la tierra y territorio comunal está siendo atendida, debiéndose trabajar en la convalidación del proceso de ordenamiento territorial comunal en proceso y lograr los acuerdos necesarios internos de convivencia y razón, que de dirección al fin último del proceso. AUTODETERMINACIÓN DE CADA PUEBLO INDIGENA ¡Salvemos a la Selva Lacandona!










