Letras Desnudas
Mario Caballero
Salió el peine (bien cochino)
Déjenme comenzar con una historia verdadera. El 10 de julio de 2018, el entonces dirigente estatal del PRD, César Espinosa Morales, programó, organizó y fue el invitado de honor en la celebración por los triunfos electorales de los municipios de Pantelhó y Osumacinta, a la que se dieron cita decenas de militantes y simpatizantes del partido.
En la tremenda comilona, Espinosa Morales felicitó a ambos perredistas que ganaron la presidencia municipal. Pero, sin duda alguna, la mayor de las felicitaciones fue para Santos López Hernández, quien había ganado la alcaldía de Pantelhó.
Ahí, frente a todos los invitados, le dio un efusivo abrazo y le levantó la mano en señal de victoria. Y dijo que Santos López era un elemento valiosísimo del perredismo a través del cual los chiapanecos conocerían que los gobiernos del PRD saben cumplirle a la sociedad, dar resultados, trabajar con compromiso y alejarse de la demagogia.
Pero tardó muy poco el cariño.
Poco más de un año después, César Espinosa fue el autor intelectual de la destitución y encarcelamiento del acalde de Pantelhó. Incluso salió a decir públicamente que no permitiría que nadie tras las siglas de la institución partidista abusara de su poder. Y, por tanto, exigía a las autoridades correspondientes que Santos López fuera enjuiciado por el presunto delito de acoso sexual en contra de una trabajadora del Ayuntamiento municipal.
Con el apoyo de su hermana Olga Luz Espinosa Morales, actual diputada en el Congreso del Estado por el PRD, promovió el desafuero de López Hernández. Fue así como el exedil de Pantelhó perdió la protección constitucional e inmediatamente fue destituido del puesto.
Pero ocurrió algo muy extraño, que sólo puede explicarse a través del uso de tráfico de influencias. Porque a pesar de que se emitió un exhorto para que las autoridades responsables tomaran cartas en el asunto, nunca existió el anexo de la cédula de notificación al Ayuntamiento respecto a la destitución de López Hernández, lo cual impidió que éste pudiera defenderse en tiempo y forma.
Al final de cuentas, tras un proceso repleto de irregularidades, Santos López fue detenido y encarcelado por el delito de abuso sexual agravado.
¿En qué momento se dio el truene entre César Espinosa y Santos López?
Lo que pasó es que el exalcalde de Pantelhó se negó a entregarle a César Espinosa Morales el diez por ciento del presupuesto municipal que, según el hoy secretario general del PRD en Chiapas, era para el fortalecimiento del partido.
HISTORIA DE CORRUPCIÓN Y ABUSOS
Esta ha sido una práctica habitual en César Espinosa Morales, quien no sólo ha extorsionado o estafado a alcaldes, sino también a diputados, funcionarios públicos e inclusive a humildes trabajadores, tanto del partido como de las dependencias de gobierno. Y su mayor cómplice ha sido siempre su hermana Olga Luz Espinosa, quien gozó de importantes privilegios cuando estuvo íntimamente vinculada al exgobernador Juan Sabines Guerrero.
En julio de 2015, por ejemplo, los hermanos Espinosa Morales fueron denunciados por los delitos de ejercicio indebido del servicio público, abuso de autoridad, coalición de servidores públicos, tráfico de influencias, peculado, robo de identidad, falsificación de documentos, asociación delictuosa y fraude al erario público.
Sucede que ese año cometieron un reprobable agravio en contra de una joven de nombre Abigail Morales Ramírez, originaria del municipio de Chicomuselo.
Ella conoció a César Espinosa en octubre de 2013 en una reunión del partido, y éste le ofreció empleo y le pidió que le llevara sus documentos a las oficinas del Cecytech, del que Olga Luz era la titular.
La joven hizo lo que le pidieron y esperó por varias semanas la prometida llamada en la que le indicarían cuándo y en qué puesto iba a laborar, pero nunca la llamaron.
Meses después se enteró que Olga Luz y su hermano la habían incorporado a la plantilla laboral sin su consentimiento. Falsificaron su firma y le hicieron un contrato laboral apócrifo. No es todo. También falsificaron sus documentos y sus datos respecto a su escolaridad. La hicieron pasar con un perfil profesional cuando ella no tenía ni la secundaria terminada.
Lo más grave es que durante once meses cobraron sueldos y aguinaldos a su nombre por un monto superior a los 414 mil pesos. La querella radicada ante la extinta PGR y luego turnada a la hoy Fiscalía General de Justicia de Chiapas es la número II/008/2015.
Este asunto, como bien sabemos, quedó impune. César Espinosa siguió tan campante en la dirigencia estatal del PRD y ella, Olga Luz, solazándose en la Dirección General del Cecytech.
A todo esto, durante el tiempo que Olga Luz Espinosa estuvo al frente de ese sistema educativo fue señalada de acosar a los trabajadores y de despedir de manera injustificada a muchos de ellos. Quizá la más grave acusación directa en su contra es la de haber desviado 45 millones de pesos, en el año 2017, para beneficiar a su hermano, a funcionarios públicos, a unos cuantos militantes del PRD y a gente de su círculo político íntimo. Se dice que hizo el desvío con el pretexto de pagar a proveedores para cursos de capacitación.
Y de Olga Luz hay muchos, muchos, pero muchos más casos similares a éste.
CASO PANTELHÓ
Traigo a colación estas historias a propósito de la solicitud que Olga Luz Espinosa hizo desde la tribuna del Congreso del Estado al presidente de la Mesa Directiva para establecer un protocolo de actuación para atender y darle seguimiento a los hechos violentos ocurridos en días pasados en Pantelhó.
Soy de los que les extraña que alguien como ella que todo el sexenio pasado abusó de su autoridad en contra de decenas de trabajadores del Cecytech, que desvió millonarios recursos de mencionado organismo para sus proyectos personales, que entre ella y su hermano saquearon al PRD y que durante su actual encomienda utilizó su poder para desaforar y destituir a un alcalde al que no le dio la oportunidad de defenderse sólo por el hecho de que no accedió a pagarle el diezmo a su hermano, esté ahora exigiendo justicia para la gente de Pantelhó que fue violentada por grupos criminales.
¿De dónde surge su extraño interés por el bienestar de la gente y por la restauración de la gobernabilidad en el municipio? ¿Por qué su insistencia por acusar a la alcaldesa Delia Yaneth Flores Velasco y a su esposo Raquel Trujillo Morales, alcalde electo de Pantelhó por el PRD , de estar detrás del grupo armado “Los Siriles”, mismo que desapareció tras los operativos de la Secretará de Seguridad estatal, el Ejército y la Guardia Nacional?
Como dice el dicho, el diablo está en los detalles. Parece que las respuestas están ocultas detrás de los intereses económicos que tanto ella como su hermano pretenden seguir obteniendo en ese municipio a través del chantaje y la presión política. Intereses que en este trienio les fueron negados. Como dijimos antes esa ha sido la práctica de César Espinosa, que todavía se siente dueño del PRD.
Además, se dice que los dos tienen metidas las manos en el conflicto. Es una especie de revolver las aguas para sacar una buena pesca.
Parece que salió el peine, y bien cochino.
@_MarioCaballero









