Pluma de Gallo
Enrique Jiménez De la Mora*
@quiquejm
Trabajar con todo y la COVID-19
La pandemia provocada por el virus SARS-Cov2 generó (entre otras cosas) que nos confináramos en casa durante más de ocho meses. En más de una ocasión escuché que criticaban (por presunto egoísmo) a quienes tenían que salir a la calle. La realidad es que la mayor parte de las personas que no respetaron estrictamente el primer confinamiento, no podían dejar de salir. Quiero enfatizar en el verbo “poder” porque literalmente no tenían la posibilidad de dejar de trabajar. La necesidad siempre apremia, incluso en este contexto.
Por si no fuera suficiente el confinamiento y los juicios dirigidos hacia las y los trabajadores, nuestras vidas laborales también cambiaron para siempre (tanto en las formas como en los horarios y espacios). Ya no podemos mirar en los rostros de nuestros colaboradores, gestos de complicidad, ni tampoco compartir sonrisas con la misma naturalidad de antes. Ahora miramos caras cubiertas, que representan el miedo de trabajar y regresar a casa a contagiar a nuestra familia. Desde hace más de un año, salir a ganarnos el pan puede costarnos la vida y a nuestros seres queridos.
Trabajar en un ambiente sano es responsabilidad tanto de nuestros patrones como del Estado. Por ello, el Instituto Nacional del Seguro Social en Chiapas está llevando a cabo un programa para proteger nuestra salud junto con las y los patrones. En este acto de cuidado mutuo, también estamos procurando por el bienestar de nuestras familias.
El programa de Retorno Saludable al Trabajo ante COVID-19 permite que las probabilidades de contagiarnos del virus en el ambiente laboral, se reduzcan de manera importante. Este se basa en dos acciones fundamentales: asesoría a las empresas, así como la proporción de pruebas diagnósticas de antígeno. Con la primera, se informa a las y los patrones sobre cómo gestionar el manejo de contactos, casos sospechosos y personas confirmadas. La segunda, consiste en la asignación de pruebas rápidas a las empresas con el objetivo de identificar y confirmar casos sospechosos de manera oportuna para romper cadenas de transmisión y evitar un brote de la enfermedad en algún centro laboral.
Hasta el momento, el IMSS Chiapas ha asesorado a 130 empresas con el Protocolo de Seguridad Sanitaria (63 en Tapachula y 74 en Tuxtla). Además, 31 centros no médicos del propio Instituto también fueron intervenidos con el mismo protocolo (20 en Tapachula y 11 en Tuxtla Gutiérrez). Sobre las pruebas, rápidas, cabe anotar que al IMSS Chipas nos asignaron 2,850 muestras y hasta el momento ya distribuimos 1,151 (366, en Tapachula 785 en Tuxtla). A nivel nacional, somos el cuarto estado de la República en lograr avances en términos de asignación de las muestras y todavía estamos por cerrar varios convenios. Por si las y los lectores se quedan con la duda, algunas de las empresas con las que ya hemos firmado convenios para la aplicación de pruebas son LAVATAP, SIISA, y VIGI KLEAN.
La nueva normalidad impera en el ambiente laboral. La pandemia sigue arrebatando vidas, sin embargo, las y los derechohabientes de Chiapas hoy tenemos la certeza de estar bajo la procuración del IMSS: por nuestro bienestar y el de nuestras familias.
¡Jala Pluma Gallo Giro!
*Licenciado en Ciencias Políticas con Especialidad en Administración Pública y Políticas Públicas.
Titular de la Jefatura de Servicios de Salud en el Trabajo Prestaciones Económicas y Sociales. I.M.S.S. O.O.A.D. Chiapas.









