Letras Desnudas
Mario Caballero
Tribilín y sus “machetes”
Un séquito de subalternos los rodea y todo el día les están haciendo la barba. No sienten la menor preocupación por asuntos tan mundanos como pagar el recibo de la luz o las colegiaturas de sus hijos. Doquiera que van un equipo de seguridad los acompaña y, cuando necesitan algo, sólo levantan el teléfono y lo consiguen. Tienen poder. Algunos más y otros menos, pero lo gozan. Lo disfrutan. Lo utilizan. Me refiero a muchos de los políticos que nos han gobernado en Chiapas.
No digo que el poder sea malo, siempre que sea utilizado para el bien común. Finalmente, si hacemos un repaso por la historia veremos que han sido los políticos más poderosos los que han logrado grandes hazañas para beneficio de la gente. Como Juárez, Madero, Cárdenas, y aquí en el estado Ángel Albino Corzo, José Castillo Tielemans, Juan Sabines Gutiérrez, Samuel León Brindis, entre otros.
El problema viene cuando el poder se les sube a la cabeza. Cuando piensan que el poder que representan se traslada al ámbito personal. Cuando creen que nadie los merece porque son superhombres.
Es lo que le pasó a Enoc Hernández Cruz, uno de los políticos que más se benefició del poder durante el gobierno anterior.
Fue dos veces director general del Icatech, secretario de Desarrollo Social, fundador del partido Podemos Mover a Chiapas y coordinador general de gabinete. Pero sus resultados no están por ninguna parte.
Él, que tuvo tanto poder, se daba el lujo de comprar camionetas del año a cada rato, hacer grandes fiestas, en las que se servían los mejores manjares y el alcohol fluía cual manantial, de tener una fundación y hasta de pagar las cirugías estéticas de su esposa en las clínicas más lujosas de Houston. Incluso, antes de que terminara el gobierno logró meter con calzador a su consorte como diputada plurinominal por el partido Mover a Chiapas en el Congreso del Estado.
Enoc Hernández, que venía de ser presidente municipal de San Cristóbal, diputado local y de estar vinculado a los exgobernadores Pablo Salazar y Juan Sabines Guerrero, no logró acumular tanta riqueza como sí lo hizo durante el sexenio pasado.
Él, que tanto le gusta afirmar que “la política se hace con buenos amarres”, creyó que siempre sería intocable. Pero ahora tendrá que probar una cucharada de su propio chocolate, ya que podría enfrentar la justicia por las diversas carpetas de investigación por desvíos de recursos millonarios que según dirigió tanto en las dependencias estatales como en la institución política.
Sin embargo, tendrá que enfrentar algo todavía mucho más grave. La Delegación estatal de la Fiscalía General de la República lo está investigando por su presunta relación con el grupo armado “Los Machetes”, que opera en el municipio de Pantelhó.
De acuerdo con información extraoficial, el área de inteligencia ministerial tiene evidencias y testimoniales de que Hernández Cruz, alías “Tribilín”, figura como operador político y financiero de dicho grupo armado.
De confirmarse las pruebas podría ser llamado a declarar ante la instancia federal por las acusaciones que se le imputan, como homicidio en grado de tentativa en agravio de seis policías estatales y tres militares, posesión de armas de uso exclusivo del Ejército, asimismo rebelión, sedición, motín, conspiración y ataques a la paz pública.
LE CAYÓ EL CHAHUISTLE
Pues, bueno, si Enoc todavía se sentía poderoso, a tal grado de sacar la billetera para organizar y financiar un grupo armado, parece ser que ya le cayó el chahuistle. Tal vez pronto tenga que declarar que sus hermanos, sobrinos, sobrinas, esposa, cuñados, parientes, amigos y compadres se dieron la gran vida cobrando jugosos sueldos en el Icatech, muchos de ellos incluso sin trabajar.
Que fundó el partido Mover a Chiapas con dinero del erario y que pagaba los sueldos de los trabajadores de este organismo con el presupuesto del Icatech. Que, inclusive, a muchos de los empleados de esta dependencia los obligaba a realizar labores partidistas. Y que mientras convertía al Icatech en el proveedor monetario del partido, él se quedaba con las prerrogativas.
Que, además, en la nómina del Icatech cobraban sus trabajadores domésticos, las niñeras de sus hijos y hasta el maestro que le daba clases particulares de inglés a su hijastra.
Que abusó de su poder para afianzarse en el sector del transporte, donde según se cuenta es dueño de un gran número de concesiones y que, presumiendo ser amigo del exgobernador del estado, logró colocar gente de su confianza en lugares privilegiados dentro de ese gremio. Como Francisco Urbina Ruiz, su prestanombres, al que colocó en la representación de la Amotac en San Cristóbal de las Casas y quien es señalado de ocasionar un daño ecológico en el humedal María Eugenia-Navajuelos, donde se han realizado labores de construcción faltos de los debidos permisos.
Tal vez sea el momento en que el oriundo de Jiquipilas revele ante las autoridades cómo y de dónde obtuvo los millonarios recursos con los que se hizo dueño de residencias de lujo, una colección de carros, un rancho ganadero, una granja de tilapia, concesiones de transporte público, empresas y hasta de un medio de comunicación en la ciudad coleta.
Por otro lado, es preocupante que alguien como él que ya ha sido señalado en otras ocasiones de haber dirigido movimientos sociales violentos y de estar ligado a líderes delincuenciales, esté buscando desestabilizar la región de Pantelhó a través de un grupo armado.
Recordemos que hace unos años, cuando todavía asumía la dirigencia estatal del partido Mover a Chiapas, él mismo buscó y promovió la candidatura a la presidencia municipal de Pueblo Nuevo Solistahuacán de Enoc Díaz Pérez, quien siendo años atrás alcalde de ese mismo municipio ordenó el secuestro y la tortura de dos empresarios.
Díaz Pérez fue detenido en enero de 2015 por los delitos de privación ilegal de la libertad, abuso de autoridad, robo agravado y asociación delictuosa. Y a pesar de que también había sido señalado por ser el cabecilla del grupo armado “Los Diablos”, que operaba en la zona norte de Chiapas bajo la venta de drogas, tráfico de armas, corrupción y extorsión a migrantes, Enoc Hernández lo hizo su candidato.
En las elecciones del seis de junio, ambos fueron candidatos del PES. Hernández Cruz por la alcaldía de San Cristóbal y Díaz Pérez por la de Pueblo Nuevo. Y se dice que el jiquipilteco influyó para que el ex presidiario obtuviera la nominación.
Así que no puede decir Enoc Hernández que tiene las manos limpias y la consciencia tranquila, tal como aseguró en un programa de radio cuando lo cuestionaron sobre si está detrás de Los Machetes. Hay antecedentes de que según le convengan a sus intereses políticos y económicos, apela a los movimientos desestabilizadores para conseguir sus objetivos.
NO ES INTOCABLE
En la antigua Roma, cuando un general entraba victorioso a la ciudad, un siervo lo acompañaba repitiéndole la frase “Mira tras de ti y recuerda que eres un hombre y morirás”. Eso con el objeto de que no se le subieran los humos a la cabeza y evitar la soberbia del poder.
Alguien de sus subalternos debió recordársela a Enoc Hernández para que no se creyera intocable. No lo es y, por eso, podría ir a la cárcel por corrupto y agitador social.
@_MarioCaballero









