-Detectan dos focos rojos: desaparición de mujeres, y desaparición de niñas, niños y adolescentes
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Lo ocurrido con la menor Liliana Guadalupe Marroquín, cuyo caso ha conmocionado a Chiapas, refleja lo vulnerables que son las infancias y las adolescencias, especialmente aquellas que se ven orilladas a trabajar.
Como lo señala el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, en un informe titulado “Tocar el vacío”, hay dos focos rojos en el estado, el primero es la desaparición de mujeres, y el segundo, también visibilizado por la organización Melel Xojobal, señala que Chiapas se ubica en el cuarto lugar nacional en desaparición de niñas, niños y adolescentes.
Sobre este fenómeno, exponen que es de especial preocupación la situación en la región Sierra y Frontera, aunque ello no significa que estos casos no ocurran en la capital del estado, como lamentablemente muestra el caso de la pequeña Liliana de 12 años, quien había sido reportada como desaparecida el pasado 19 de octubre, y cuyo cuerpo fue encontrado la tarde de este miércoles. La Red por los Derechos de la Infancia en México, señala que entre 2020 y 2023, se generaron en Chiapas mil 959 reportes por la desaparición de menores de edad, 500 de ellos de origen indígena, entre las edades de 12 y 17 años, y que, en promedio, 45 desapariciones de niños, niñas y adolescentes, se reportaron cada mes durante el periodo mencionado.
Y si bien estos casos se pueden presentar en todo el estado, en este reporte se indica que las ciudades de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, San Cristóbal y Comitán, concentraron el mayor número de denuncias generadas.
Suman condenas
El caso de la menor desaparecida y asesinada en esta ciudad llegó al Congreso, en donde legisladoras y legisladores pidieron que el caso se investigue como un feminicidio.
Este jueves, previo a la sesión ordinaria, los legisladores manifestaron su postura con respecto al caso, y exigieron a las autoridades correspondientes investigar este caso desde el inicio con perspectiva de género para que se tipifique como un feminicidio.
Andrea Negrón y Marcela Castillo urgieron a las autoridades que no sean omisas, y que agilicen los protocolos de búsqueda para dar con el presunto responsable, además, señalaron no ser ajenos a la situación, por lo que brindarán toda la ayuda y acompañamiento necesario a la familia de la víctima.
También, recordaron que hay un Protocolo Latinoamericano de investigación que especifica que toda muerte violenta de mujeres debe ser investigado como feminicidio hasta que se demuestre lo contrario.










