Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Los señalamientos en contra de la secretaria de Movilidad y Transporte del estado, Nancy Vences Montiel, y el delegado regional, Manuel Patatuchi Ayala, no terminan, ambos son referidos por grupos transportistas como los patrocinadores del incremento de unidades ilegales.
De acuerdo con los afectados, una muestra clara es que permitieron el aumento de las rutas que no están concesionadas, como la 131 y Estrella Roja, que desde 2018 empezaron a dar el servicio, con pocas unidades y en rutas cortas, y que de pronto abarcaron recorridos largos que no les corresponde, como sucede desde el pasado 24 de octubre.
Y no obstante la afectación que esto ocasionó en las rutas establecidas, la titular del transporte no sólo no intervino, sino que fue omisa ante el reclamo de los afectados, que siguen sin ser atendidos.
Esta desventaja, propiciada desde la misma secretaría, no sólo alienta la invasión de rutas, es también un daño al transporte concesionado, al que se le sujeta al cumplimiento de obligaciones, y no así a estas rutas emergentes que, ilegalmente, están dando un servicio que no les corresponde.
“Ellos trabajan sin que la autoridad ponga un alto, a ellos no los paran, no les piden papeles, han sido favorecidos por la misma secretaría, que ahora es una oficina que regentea la ilegalidad”, aseguró uno de los transportistas afectados. Agregó que, seguramente, esto reporta dividendos para los funcionarios, ya que de otro modo no se explican por qué, pese a los reiterados señalamientos y el problema que ocasiona la invasión de rutas, no escuchan ni se interesan en atender esta situación.
También refirió que como muestra de la impunidad, estas unidades incluso circulan con placas de vehículos particulares, o hasta sin placas, y con choferes que no cuentan con licencias actualizadas, ni permisos de ruta.
Ellos están al margen de la ley con la anuencia de la Secretaría de Movilidad y Transporte, que heredará un gran problema a la próxima administración.










