• Aberrante acción del alcalde de Tuxtla contra el exgobernador de Chiapas, al ordenar construcción de baños públicos junto a la tumba de quien el mes de marzo cumplirá 37 años de fallecido
Enrique Buenrostro/ Diario de Chiapas
Un acto vil está siendo ejecutado en el Panteón Municipal de esta ciudad por órdenes de Carlos Morales Vázquez, quien instruyó la construcción de baños públicos junto a la tumba del exgobernador Juan Sabines Gutiérrez.
Esto a un mes del aniversario luctuoso número 37 del exmandatario, quien es recordado como “el ciclón del sureste” por el impulso renovador que imprimió en su quehacer público.
Pero la memoria histórica de este gobierno es tan corta, que decidieron poner en marcha una obra infame a manera de burla, al colocar estos baños de tal forma que tapen el acceso a la tumba de quien fuera hermano del poeta Jaime Sabines.
La grotesca acción fue denunciada por el magistrado Julio Sabines, quien la calificó no sólo de “ignorancia política”, sino de un revanchismo ridículo, que pretende menoscabar la memoria de un gobernante clave para explicar la evolución sociopolítica del estado en los últimos 50 años.
Sobre estos hechos, Julio Sabines pidió a los tuxtlecos defender su memoria histórica, en este caso, la última morada de un político al que aún se le nombra; al que aún se le recuerda.
Sin embargo, este tipo de acciones no son raras en Carlos Morales, quien ha demostrado ser abyecto, e incapaz de aceptar su minúscula huella en la administración de esta ciudad.
Además que, en ningún otro camposanto donde reposan los restos de personajes de la vida pública se permitiría tan descabellado proyecto, que rompe por completo con la imagen de este panteón.
Claramente es una burla por parte de Carlos Morales la colocación de un orinadero frente a la tumba de quien hizo posible obras que aún perduran, como el Teatro de la Ciudad “Emilio Rabasa”; el Zoológico Regional “Miguel Álvarez del Toro”; el Museo Regional de Chiapas; el edificio “Plaza de las Instituciones”; la ampliación del Boulevard “Dr. Belisario Domínguez” del entronque de Terán al entronque de Juan Crispín; las instalaciones de la Feria Chiapas; el edificio “Plaza”; la remodelación de la Catedral de San Marcos; el Palacio Municipal de Tuxtla Gutiérrez; el H. Congreso del Estado; la conclusión del Palacio de Gobierno; la conclusión del Aeropuerto “Llano San Juan”; la ampliación de las avenidas 1a. Sur y 1a. Norte y de la Calle Central, sólo por nombrar algunas.
Es decir, al presidente municipal actual, incapaz de legar una obra memorable, no se le ocurrió más que perfilarse como un constructor de baños en los sitios más inapropiados.
O como lo señaló el magistrado Julio Sabines; “estas revanchas políticas” no tienen altura y constituyen una clara afrenta contra la memoria de la ciudad, además de un peligroso precedente, porque Carlos Morales podría ordenar mañana hacer otros baños junto a la tumba de quien sea sin importarle la opinión de las familias.










