Crisis no se interpone  en compras navideñas

  • Festejos decembrinos ponen a prueba los bolsillos y la capacidad de hacer compras inteligentes

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

Aunque la recomendación de los expertos en temas financieros es que se debe minimizar el uso de la tarjeta de crédito en diciembre, sobre todo porque al inicio del año vendrán gastos de los que no podemos escapar y cubrirlos podría ser muy complicado, los festejos decembrinos ponen a prueba los bolsillos y la capacidad de hacer compras inteligentes.

María Cuéllar tiene pensado comprar alrededor de tres mil pesos este año, principalmente para cambiar los juegos de luces “porque me gustan las novedades y luego se funden, entonces hay que poner nuevos”, explica luego de comparar precios en un tianguis de la ciudad.

Reconoce, sin embargo, que con esa misma cantidad tal vez este año le ajuste para menos, ya que notó un incremento en el costo de estos productos, que ya se ofrecen en miles de establecimientos de la ciudad.

Estas son compras que, de acuerdo con organismos como la Condusef, no son vitales, aunque sí forman parte de las tradiciones entre los mexicanos, que luego, en enero, suelen verse afligidos para poder cubrir gastos como el pago de la renta, los servicios, transporte y alimentación.

Gastar por gastar es una de las peores decisiones financieras que toman muchos mexicanos durante el último mes del año, luego viene enero y las visitas a las casas de empeño, los préstamos a familiares y las dificultades para cubrir los gastos del primer mes del año, que muchas veces se prolonga hasta el mes siguiente.

Pero esto no detiene a Oralia Torres, quien ha llegado a desembolsar hasta cinco mil pesos para que su casa cumpla con el prototipo de hogar decembrino que tanto se promociona.

Coincide en que los precios de 2022 se elevaron, aunque no por ello dejará de llevar nuevos artilugios a su casa, tal vez menos de los que había pensado para poder cubrir su presupuesto.

¿CUÁNTO CUESTA PONER NACIMIENTO?

Adriana Santos / Diario de Chiapas

Doña María Luisa Solís, locataria del mercado 20 de Noviembre del centro capitalino, destacó que, aunque han tenido pocas ventas, en comparación con el año anterior han mejorado gracias a que ya se han levantado las restricciones sanitarias.

“Ahorita la venta está tranquila todavía, después del 12 comienzan a venir. Comparado al año pasado sí hay un poquito de venta, está mucho mejor ahorita” compartió la vendedora.

Precisó que la diferencia de precios es por diversos factores, como los materiales, tamaño e incluso los acabados, pues entre más detalladas sean, tienen un mayor costo, pero cuenta con diferentes precios que se ajustan al bolsillo de las familias.

En lo que respecta a otros adornos propios de la navidad, expuso que, las piñas de pino, las grandes oscilan entre los 10 y 15 pesos, en tanto que las chicas las venden en tres piezas por 10 pesos.

“El precio depende del tamaño, el nacimiento más chico es de 90 pesos, le sigue el de 120, 160, 220, de 300 o 400. Tenemos un misterio de yeso que sale en dos mil pesos”, compartió.

Para finalizar, señaló que una persona que desee poner un nacimiento y adornar para Navidad, se podría gastar desde 300 hasta varios miles de pesos de acuerdo a la cantidad de elementos que ocupe.

Ella se ubica todos los días en su puesto en local en el mercado 20 de Noviembre de Tuxtla Gutiérrez.

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