- Damián murió en una casa que funcionaba como escuela y tenía anexa una alberca sin las condiciones reglamentarias, el niño murió ahogado
- El inmueble tenía una alberca y espacios reducidos que habilitaron como aulas, comedores y salas de juego; no cumplía con los requerimientos de seguridad
- La escuela Piguin & Babe está registrada bajo la clave 07PJN0098F bajo el nombre de “Preescolar Leo Kanner”; podría atender hasta 18 alumnos y tenía 30
- La FGE apenas está integrando la carpeta de investigación y solicitando a la Secretaría de Educación, la situación legal y propietarios de la institución
Edén Gómez Bernal / Itzel Grajales/ Diario de Chiapas
Damián, de tres años de edad, habría muerto por ahogamiento –y no por broncoaspiración-, este 7 de febrero, en la alberca de la escuela Piguin & Babe, a donde llegaba desde hace apenas un mes y medio. Su madre, Amparo, eligió este colegio porque le quedaba de paso a su trabajo. Confiaba en que lo cuidarían.
Así lo dijo su abuelo, don Rigoberto, durante el velorio que se realizó en la colonia Terán de Tuxtla Gutiérrez, horas antes del entierro, donde fue despedido por sus seres queridos entre flores, juguetes y globos blancos.
Era poco más de mediodía. Cuando Rigoberto llegó a la clínica San Miguel —a unos minutos de la escuela— trató de reanimarlo, pero ya no tenía signos vitales; yacía en los brazos de su madre, aún mojado.
“Estaba empapado… nos dijeron que se había caído a la alberca”.
SE PROMOVÍAN EN REDES SOCIALES
Contrario a lo que se difundió en un primer momento sobre un posible accidente mientras ingería alimentos, los testimonios de la familia indican que el pequeño murió por negligencia; habría fallecido ahogado en la alberca de una casa que fue habilitada como colegio.
En su publicidad, difundida a través de las redes sociales, Piguin & Babe se promueve como un centro de estimulación temprana que ofrece educación maternal, preescolar e incluso primaria, con un sistema inclusivo. En este lugar recibían a niños y niñas con autismo y capacidades diferentes.
Terapias psicomotrices, arte, música, idiomas, juegos simbólicos, lengua de señas mexicana, y natación; son algunas actividades que se impartían este centro dirigido por Brunett Ortega, quien se ha presentado en medios de comunicación como psicoterapeuta y especialista en neurodesarrollo infantil.
En la página en Facebook del colegio, se observa cómo una pequeña plantilla de presuntos maestros y maestras, de no más de cuatro personas, atienden a nutridos grupos de alumnos en las piezas de una casa-habitación en la que montaron aulas y salas de juegos.
En el patio de esa casa ubicada en la Octava Norte Poniente, número 1433 de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, está el domicilio con una alberca donde impartían clases de natación; y donde precisamente Damián habría perdido la vida.
Jesús Patrinos, especialista en artes culinarias y director administrativo; Alberto Zavala, fisicoterapeuta; “Miss Pau Reyes”, licenciada en educación especial; Nanci Esquivel, psicóloga, y la directora Brunett Ortega, son las personas que estaban a cargo de los infantes, según una publicación de mayo de 2021 donde los felicitan por el Día del Maestro.
MUCHOS INFANTES EN ESPACIOS REDUCIDOS
En la Secretaría de Educación Pública (SEP), esta escuela está registrada bajo la clave 07PJN0098F; y el nombre de “PREESCOLAR LEO KANNER”. De acuerdo a esta información de consulta pública: estaba autorizada para brindar educación de manera privada únicamente de nivel preescolar a un promedio de 18 menores de edad.
Sin embargo, en publicaciones recientes se advierte que al menos 30 niños y niñas convivían en espacios reducidos: en el piso y en mesas de plástico, donde jugaban, descansaban y compartían alimentos, menores de edades diferentes, juntos unos de otros, supervisados por una o dos personas.
La alberca estaba situada apenas a unos metros de las supuestas aulas, con inflables en forma de trampolín, que a simple vista podrían ser riesgosos para los pequeños; además, de que no hay certeza de que las personas que daban clases de natación contaran con la debida certificación para ello.
¿QUIÉN AUTORIZÓ SU FUNCIONAMIENTO?
De acuerdo al artículo 131 de la Ley de Educación del Estado de Chiapas, para que en un inmueble puedan prestarse servicios educativos, deben obtenerse las licencias, autorizaciones, avisos de funcionamiento y demás relacionados para su operación, para garantizar el cumplimiento de los requisitos de construcción, diseño, seguridad y estructura.
Además de los propietarios de la escuela, autoridades de Protección Civil y de la Secretaría de Educación estarían implicadas en este caso de posible homicidio culposo, por haber otorgado los certificados de seguridad y operatividad escolar, a pesar de que evidentemente el lugar no cuenta con los requerimientos básicos para funcionar; y porque además incumplían al atender a un número de menores en etapa maternal, preescolar, preadolescentes e incluso a bebés, que excedía su capacidad.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha informado si ha iniciado una investigación para esclarecer la muerte del pequeño Damián; pero todo apunta a que es un caso más de negligencia institucional. ¿Cuántas otras escuelas particulares funcionan en las mismas o en peores condiciones?
AUTORIDADES…
Ante la despedida de Damián, ahora inician este camino para exigir justicia, por lo que al ser cuestionados, los padres del menor, afirmaron que la fiscalía los ha apoyado para dar seguimiento al caso, dejando en claro que hasta el momento con respecto a la escuela, no se ha tenido ningún tipo de acercamiento ni contacto.
“Debe ser un parteaguas para que no vuelva a suceder a ningún niño, que ningún padre pase por esto que es un dolor que no se le desea a nadie, y no es posible que por la desatención o negligencia de una persona solo pudimos disfrutar a mi hijo 3 años, no es justo lo que le pasó a Damián, no es justo que digan mentiras, porque solo se contradicen, no fue un tema de alimentos, eso es más que evidente, en cuanto se tenga la resolución sabrán que no fue como ellos argumentaban, definitivamente justicia, pero una justicia efectiva, que no permita que pase con otros”, dijeron.
Mencionaron también que se pudieran estar ofreciendo en horas posteriores los resultados de los exámenes a Damián, para que determine que es lo que pasó con ello, remarcando que no permitirán que este caso quede en el archivo.
“Pedimos que se haga justicia, justicia, mi hijo tiene que salvar muchas vidas, sabemos que mi hijo no va a regresar, pero no queremos que pase en otra familia, no debe pasar a nadie más”, dijeron.
DE PAPÁS DE DAMIÁN
Tras esta situación de dolor, de tragedia y de exigencia de justicia, sus padres se quedan con la luz y alegría que significó Damián, desde el embarazo, hasta el último día, señalando que esperan que ahora donde se encuentre siga siendo feliz.
“Te amo mucho hijito, mi vida, juega mucho con los angelitos mi amor, tú lo sabes, yo voy a estar contigo, espero que Dios pronto pueda decidir mi lugar es contigo, vamos a estar bien mientras, juega mucho y todo lo que estamos haciendo es por ti, gracias por los tres años que estuviste con nosotros”, mencionaron sus padres.










