-El Frayba señaló que va desde la negativa para recibir denuncias hasta la no inscripción en los registros oficiales
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), señaló que la desaparición forzada sigue sin ser reconocida en el Estado, y esto va desde la negativa para recibir denuncias hasta la no inscripción en los registros oficiales.
Como parte de su informe “Tocar el vacío”, sobre las desapariciones forzadas, este centro defensor afirma que se emplean diversos “artificios” para diluir públicamente la situación, llegando incluso a la clasificación de los hechos como algo distinto a la desaparición, lo que da una idea de la gravedad de este problema en la entidad.
De acuerdo con el Frayba, aunque hay un registro de más de 200 carpetas de investigación por desaparición de personas a manos de particulares, ninguna es por desaparición forzada.
No obstante, al elaborar este primer informe, esta organización afirma que los patrones de la desaparición en Chiapas reflejan dinámicas nacionales, pero también presentan características propias relacionadas a condiciones históricas, políticas y sociales.
Y expone que existen dos focos rojos en el estado: el primero es la desaparición de mujeres, cuyas cifras son mayores a los índices nacionales. El segundo, visibilizado por la organización Melel Xojobal, que da cuenta de que en el 2022 Chiapas ocupó el cuarto lugar nacional en desaparición de niñas, niños y adolescentes.
Es decir que, de acuerdo a estadísticas, en Chiapas existe un riesgo mayor de desaparición de mujeres y menores de edad.
Sobre este fenómeno, exponen que es de especial preocupación la situación en la región sierra y frontera, dónde la explosión de violencia ligada a la disputa entre la delincuencia organizada ha llevado a un alza de las desapariciones sin que sea posible medir el problema con precisión, tanto por la violencia que impera.
A esto se suman la desaparición de personas en movilidad internacional; los que se presentan alrededor de las realidades de niñas, niños y adolescentes; así como los que emergen en el contexto de la violencia político-electoral; en el marco de detenciones arbitrarias cometidas por agentes estatales; los relacionados a la violencia contra las mujeres, con énfasis en la trata de personas y feminicidio; de personas defensoras de derechos humanos; en el marco de las acciones militares.










