Denuncian que choles y tsetales les han arrebatado más de 300 mil hectáreas; hay demanda ante el Tribunal Agrario: Roger Eli Díaz
Carlos Rosales/Enviado especial/ Parte dos de dos
Casi 50 años han transcurrido desde que al pueblo Lacandón se le fue reconocido dueño de más de 600 mil hectáreas de tierra. Sin embargo, en los últimos 30 años, los habitantes ch’oles y tzeltales han invadido y abarcado más territorio; lo cual ha generado un fuerte conflicto entre las tres comunidades.
En una entrevista, Roger Eli Díaz Guillén, asesor y representante legal del pueblo Maya Lacandón, comentó que, actualmente, casi la mitad del territorio han perdido los lacandones; por lo que, esperan hacer valer los acuerdos históricos con la finalidad que las otras comunidades respeten los límites que les corresponde.
“Ya se platicó con los otros dos pueblos en donde se hizo hincapié que hay una norma comunal interna donde se establecen los límites. Pero como no se pudo hacer hace años, a partir del 2021, el pueblo Lacandón inició una lucha de denuncia y demanda ante el Tribunal Agrario, en donde ya se lograron acuerdos con los ch’oles para definir los límites y ya se avanzado en este conflicto”, acotó.
Comentó que próximamente, se realizarán trabajos periciales de medición interna profesionales para definir los limites ya que, no es una imposición de alguna autoridad, sino es una voluntad de definir límites para avanzar con el propio desarrollo de cada pueblo indígena.
Explicó que este conflicto se ha desatado a lo largo de varios años en donde al pueblo Lacandón, cada vez se le ha restado menos territorio. Sin embargo, los lacandones solamente exigen que se les respete las tierras que tienen en la actualidad y que ya no se les arrebate más territorio.
“Desde el año 1971, al pueblo Lacandón se le reconoció dueño de 614 mil 321 hectáreas. Sin embargo, a partir de ahí, el gobierno comenzó a crear ejidos y poblados nuevos y fue cuando llegamos tener hasta 500 mil hectáreas y posteriormente, llegaron estas dos comunidades y quedamos con 300 mil hectáreas; lo cual es casi la mitad”, apuntó.
Recalcó que hay superficie que se ha segregado sin ninguna base legal; pero realmente, le debería de pertenecer al pueblo Lacandón. Sin embargo, los lacandones únicamente piden que se les respete las hectáreas de tierra que tienen actualmente.
Por otra parte, destacó que, de los tres pueblos, los lacandones han sido los únicos que no han destruido este ecosistema; al contrario, a lo largo de los años, se han encargado de conservar la flora y fauna exótica de la Selva Lacandona.
Mientras tanto, los lacandones aseguran que los habitantes ch’oles han acabado con la mayor parte de su territorio ya que, han realizado tala ilegal y comercializado flora y fauna silvestre en los últimos años.
Además, la Selva Lacandona ha sido fuertemente deteriorada en los últimos años.










