La imposición de hermanos, padres, hijos, hijas e incluso de esposas o esposos en puestos de elección popular como en la Concordia, es una forma de corrupción que será erradicada y castigada en 2025
Ainer González / Diario de Chiapas
La imposición de hermanos, padres, hijos, hijas e incluso de esposas o esposos en puestos de elección popular es nepotismo, es una forma de corrupción que será erradicada y castigada en 2025, sostuvo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al rechazar que en elecciones para ayuntamiento o gubernatura pueda ser candidato una persona familiar del alcalde o gobernador en turno.
Este mensaje de la presidenta se presenta en un contexto donde presidentes y presidentas municipales -principalmente- han colocado e impuesto a un familiar consanguíneo para suplirlos, generando un mecanismo corruptor para heredar el poder.
En el caso de Chiapas, han sido decenas de actos que vinculan la ponderación y acumulación del poder municipal, donde los más destacados han sido en municipios como Ixtapa, Yajalón, Emiliano Zapata y La Concordia, este último que ha orquestado un entramado de la “gran familia chiapaneca” donde sobreviven los retoños.
CASO LA CONCORDIA
Si algo distingue al municipio de La Concordia, Chiapas, es sin duda “La Angostura”, zona de la cuenca alta del Río Grijalva, lugar donde —también— se ubica la imponente presa Dr. Belisario Domínguez, como la fortuna y poder de la familia Córdova García, que se encauza a ser uno de los tantos gobiernos caciquiles en la historia de Chiapas.
Asegurados por más de una década en el poder, la familia de Miguel Ángel Córdova Ochoa, “amigo Migue”, exdiputado local del extinto Partido Encuentro Solidario (PES), continuó con el legado que pulió en 2015 y 2018 para sus hijos: Emmanuel de Jesús y José Miguel Córdova García.
Tras su paso como alcalde en 2002 y como regidor en 2008 en el ayuntamiento de La Concordia, el “amigo Migue” proyectó una política a mediano plazo que involucró a sus primogénitos, con la intención de mantener el poder político en la región y, pese a los presuntos actos de corrupción que se han ido forjando en su contra durante las dos últimas décadas, Córdova Ochoa se ha mantenido como funcionario público en activo; el último cargo como presidente municipal, dejando como su sustituto a su hijo Emmanuel de Jesús Córdova García, quien volvió a contender como alcalde de esta localidad en 2024.
Ante esta situación, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), ha manifestado que los Córdova´s no podrían competir en los procesos electorales para la renovación del ayuntamiento de La Concordia, ya que resultan ser figuras inelegibles al violarse la fracción VI el artículo 39 de la Ley de Desarrollo Constitucional en Materia de Gobierno y Admiración Municipal del Estado de Chiapas, la cual considera que, para que las personas puedan ser miembro de un ayuntamiento se requiere “no ser cónyuge, concubino, concubina, hermana o hermano, madre, padre, hija, hijo, o tener parentesco consanguíneo hasta el cuarto grado, así como tampoco tener parentesco por afinidad hasta el segundo grado, con el presidente municipal o síndico en funciones, si se aspira a los cargos de presidente municipal o síndico”.
Sin embargo, la historia se repitió en La Concordia, primero con Emmanuel de Jesús, quien entregó a su hermano José Miguel Córdova García la alcaldía para el periodo 2018–2021, la penúltima vez, a su padre para el periodo 2022–2024 luego de ganar las elecciones con más de 8 mil 300 votos. Tres años después, el padre deja el poder a su primogénito Emmanuel de Jesús, quien estará a cargo del municipio para el periodo 2024-2027.










