Agencias/Diario de Chiapas
A partir de este martes, y por tiempo indefinido, gaseros dejan de repartir gas en protesta por los precios máximos impuestos por el gobierno federal, por lo que al menos 8 mil pipas distribuidoras de Gas LP están en paro.
Por su parte, el Gremio Gasero Nacional emitió un comunicado en el que invitó a todos sus integrantes a no laborar este martes 3 de agosto, con el objetivo de encontrar una mejor solución para ellos.
“En base a una reunión realizada el día de hoy con todas las agrupaciones de la Ciudad de México y Estado de México se consolidó un solo Grupo Gasero y por tanto, les hace la invitación de no salir a laborar el día martes 3 de agosto de 2021, debido a que no se cuenta con las condiciones operativas necesarias ante esta directriz de emergencia para el bienestar del consumidor de Gas LP”, indicó.
A este paro de actividades se sumaron trabajadores de Hidalgo y se espera que en los siguientes días también suspendan actividades en Tlaxcala, Veracruz y Puebla, ya que no se puede vender un producto por debajo de su costo.
Un grupo de gaceros de Tulancingo, Hidalgo, indicó que también su protesta es por el abuso de las empresas al cargarles a su cuenta hasta el doble de la pérdida generada.
La razón es que el precio de 11.52 pesos por litro para la capital del país es apenas el precio de operación de las plantas de distribución y las pipas, que son los socios comerciales de las plantas como comisionistas y no empleados de la misma, deja sin margen de ganancia a los comisionistas.
Los trabajadores de diversas empresas señalan que las pérdidas las padecen directamente ellos y no los patrones, por lo que esperan la atención de los empresarios a fin de llegar a un acuerdo al respecto del tema.
Los distribuidores dijeron no estar en desacuerdo con el beneficio que representa bajar el precio del gas, pero son las empresas las que, mañosamente, están cargando el déficit a los comisionistas y repartidores, por lo que piden que el descuento aplique de manera equitativa.
Los gaseros tienen la intención de detener el abasto de gas por el tiempo que sea necesario hasta que puedan tener un acuerdo.
La Comisión Reguladora de Energía (CRE) publicó la metodología para establecer la regulación de precios máximos de gas LP, en cumplimiento con la directriz de emergencia que emitió la Secretaría de Energía la semana pasada.
De acuerdo con el regulador, el objetivo es que la adquisición de gas LP se realice a precios accesibles, además de que comercializadores, distribuidores y expendedores puedan recuperar sus costos.
Por su parte, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) consideró que la regulación que impone tope a los precios del gas LP fue aprobada sin análisis de impacto ni consulta pública. Además de que esta medida puede generar afectaciones a la competitividad.
La representación en Chiapas de la cámara, este proyecto no contó con el aval técnico de la Cofece para determinar los impactos en la competencia.
“La regulación parte de un modelo de una hipotética planta distribuidora eficiente -de la que no se aclaran los elementos y datos utilizados para su modelado- y divide al país en 145 regiones, cada una con un precio tope diferente”, cita el escrito.
“Como hemos advertido anteriormente, la aprobación ‘fast track’ es recurrente en proyectos vinculados al sector energético”, expuso.
La cámara empresarial indicó: “Consideramos que la Sener solicitó a la CRE emitir una política de precios muy compleja en tan sólo tres días, lo que pone en riesgo la calidad de la regulación y no permite enriquecer el contenido con la opinión de voces expertas en el tema”.
Para mitigar los incrementos de precios al usuario final, la CRE utilizará las 145 regiones de precios que se ajustan a los municipios vigentes, establecidas por la Secretaría de Economía (SE).
La CRE publicará los precios máximos al usuario final por medios electrónicos cada sábado para cada una de las regiones y para cada uno de los municipios que componen las regiones.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) estima que el 79 por ciento de las viviendas en México utilizan gas LP como principal combustible para la cocción de alimentos.










