Grotesca, la deuda pública en 27 años

De 212 millones de pesos pasó a más de 19 mil millones de pesos que la administración actual tiene que pagar por préstamos exorbitantes de la administración de Juan Sabines Guerrero y la pasada gestión, principalmente

 

Francisco Mendoza/Diario de Chiapas

En 27 años, el estado de Chiapas adquirió una deuda pública que pasó de 212 millones de pesos a más de 19 mil millones de pesos que la administración actual tiene que pagar por préstamos exorbitantes y grotescos principalmente de la administración de Juan Sabines Guerrero.

Lo peor, es que, con tanto dinero de los préstamos que adquirió el estado de Chiapas, la entidad simplemente no despegó en ninguno de los rubros, más que el turístico el cual fue solamente mientras se le aplicó recursos a la difusión del estado, cayendo en un letargo por la pandemia y por la falta de estructura turística que no dejó ninguna administración.

Recapitulando estos 27 años de deuda pública en el estado chiapaneco, vemos un crecimiento de nueve mil 327.3 por ciento (aproximadamente), siendo el 2013 el año con la mayor cantidad de deuda pública, de estos casi 30 años con 20 mil 826 millones de pesos en la administración de Manuel Velasco Coello.

LEVANTAMIENTO ARMADO DEL EZLN

En 1993, en el último año de la administración interina de Elmar Setzer Marseille, la deuda pública era de 212 millones de pesos, para el año siguiente (1994), y con el estallamiento del levantamiento armado del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) la deuda pública chiapaneca ascendió a mil 025 millones de pesos en los tiempos de Javier López Moreno.

Para 1995, el número bajó a 995 millones de pesos y en 1996 volvería a subir a mil 088 millones de pesos, para el siguiente año en 1997 la deuda pública baja a 962 millones de pesos y para 1998 la deuda subiría a mil 067 millones de pesos, todo esto en la administración de Julio César Ruiz Ferro.

Tras el caso Acteal en el que murieron masacradas 45 personas; 21 de ellas mujeres –cuatro de ellas embarazadas-, 15 niños y nueve hombres, se vino la destitución de Ruiz Ferro, entrando a la silla gubernamental Roberto Albores Guillén, quien estaría en el periodo de 1998 a 2000; en este lapso la deuda pública varió de mil 022 millones de pesos a 999 para cerrar la década.

GOBIERNO DE PABLO SALAZAR

Con la transformación ideológica – política en el país, en la primera década del siglo XXI y tras 70 años de tener a un mismo partido en el poder, México elige a un nuevo partido que asume el poder en Acción Nacional con sus siglas y su figura Vicente Fox; en Chiapas ocurría esta misma transformación, y con una coalición irrepetible hasta ahora, Pablo Salazar Mendiguchía se erige como el nuevo gobernador de Chiapas.

En sus primeros cuatro años la deuda pública no tuvo gran variación, iniciando en 2001 con 947 millones de pesos, seguido en 2002 con 927 millones de pesos, para el 2003, la deuda pública fue de 888 millones de pesos, y en 2004 de mil 063 millones de pesos.

Para el 2005 Chiapas se vio afectado por uno de los huracanes más destructivos de los últimos 20 años que hayan pasado por la entidad. Stan causó penuria y destrucción a su paso en diversas zonas de la entidad, por lo que hubo que pedir un préstamo que no fue mayúsculo, por lo que la deuda pública en ese año fue de mil 416 millones de pesos; sin embargo, para el cierre de la administración de Salazar Mendiguchía, la deuda pública volvería a descender a 882 millones de pesos.

Para continuar con una administración con proyección y de misma tesitura, Pablo Salazar impulsa a Juan Sabines Guerrero desde la alcaldía tuxtleca hasta la silla gubernamental, un grave error que hasta ahora los chiapanecos seguimos lamentándonos y que a la postre el mismo Salazar Mendiguchía lamentaría al ser preso político del propio Juan Sabines, mordiendo la mano que le dio de comer.

Así, desde el primer año, el nefasto gobernador y pésimo administrador pidió el primer préstamo para incrementar la deuda pública y de un momento a otro Chiapas se había endeudado de 882 millones de pesos a seis mil 005 millones de pesos en 2006, aumentando un 580.83 por ciento de deuda pública.

ADMINISTRACIÓN DE SABINES

La historia en años posteriores no fue de las más agradables, ya que a más de trabajar para que la deuda se redujese, Juan Sabines continuaba pidiendo préstamos a diestra y siniestra con la complicidad del Congreso del Estado y los diputados de la LIX legislatura.

En 2008 la deuda pública fue ampliada a siete mil 070 millones de pesos, continuando el aumento en 2009 a nueve mil 215 millones de pesos. Con lo cual, en sus conceptos de progreso, el mandatario invirtió en infraestructura hospitalaria que hasta ahora son elefantes blancos en distintos municipios de Chiapas al no contar con equipamiento y personal que atiendan como deberían ser atendidos los hospitales de primer y segundo nivel; el acierto fue la difusión de la entidad y su presencia en certámenes internacionales como Miss Universo, sin embargo, la administración sabinista se dedicó a despilfarrar en publicidad pero no en infraestructura turística que debía ir de la mano para el supuesto desarrollo que se pretendía para Chiapas.

Para su segundo trienio, Juan Sabines continuó pidiendo préstamos, y ya para 2010 la deuda pública de Chiapas era de ocho mil 236 millones de pesos, en 2011 esto despega más, ya que en este año la deuda pública llegaría a 14 mil 226 millones de pesos, y no quedando conforme, para su último año deja una deuda de 16 mil 413 millones de pesos, invertidos en utopías como las Ciudades Rurales (en complicidad con Magdy Martínez-Solimán quien en aquel momento venía en representación de la ONU en México), que a la fecha están prácticamente deshabitadas.

La construcción de la represa de Nuevo Juan de Grijalva y la peor de las obras que Tuxtla Gutiérrez ha tenido como lo fue “Que viva el centro”, que hasta la fecha los tuxtlecos padecemos diariamente, estas grandes cantidades de dinero desaparecieron sin dejar rastros con cientos de empresas fantasmas que hasta la fecha se desconoce a dónde se fue todo ese recurso y por qué ahora los chiapanecos pagamos esas deudas que no le dejaron nada a la entidad.

A la llegada de Manuel Velasco Coello a la gubernatura chiapaneca, las cosas no cambiaron, pero ni un poco, es más se pusieron cada vez más complicadas; en 2013 la deuda pública aumenta quedando en 20 mil 826 millones de pesos, para 2014 esta baja casi nada quedando en 20 mil 140 millones de pesos; para 2015 esta deuda baja hasta 18 mil 833 millones de pesos.

En 2016 de nueva cuenta la deuda pública aumenta a 20 mil 469 millones de pesos, a pesar de que se pagaba un poco el capital y para 2017 la deuda era de 18 mil 367 millones de pesos, ese mismo año, Velasco Coello pide un préstamo más, el cual la LXII legislatura local avaló, por lo que en 2018 se cierra su administración con una deuda pública de 20 mil 386 millones de pesos.

En la actual administración de Rutilio Escandón Cadenas, no se ha hecho ningún préstamo, por lo que el estado de Chiapas ha tratado de ir abonando para bajar esta deuda.

En 2019 esta deuda era de 20 mil 197 millones de pesos y en 2020, año de pandemia, la deuda fue de 19 mil 986 millones de pesos.

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