María Patricia Velasco, especialista en derechos humanos, afirma “los estados no están yendo al fondo del problema”
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Al evaluar el contexto en el que están creciendo las infancias y adolescencias en Latinoamérica y el Caribe, María Patricia Velasco, especialista en derechos humanos, y con una amplia trayectoria judicial en Colombia, de donde es originaria, afirma contundente que “los Estados no están yendo al fondo del problema”.
Autora del libro Las violencias contra las mujeres, niños, niñas y adolescentes, en Colombia, América Latina y el Caribe, donde contrasta su experiencia en la impartición de justicia, la docencia y el estudio de los derechos humanos, Velasco lamenta que la violencia que rodea a los menores de edad no sea de primera importancia para los gobiernos de la región “que están más preocupados en debates intrascendentes en lugar de ir al fondo del problema, pese a que estamos viendo situaciones realmente graves que amenazan a las infancias”.
Tanto lo que se vive en México, como lo que sucede en Colombia, en Centroamérica, muestra un “panorama caótico” en el que parece que “todo el discurso de los derechos humanos está congelado y simplemente no se lleva a la práctica”.
Acusa que esto se debe, en gran medida, a que las infancias, las adolescencias, no tienen un peso electoral, no votan, y entonces no son un sector al que quieran llegar los gobiernos, así que sus problemas son relegados, mientras sí se escuchan a otros sectores y sus causas.
En el caso de Chiapas, en 2024 la Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias estimó que más de 100 mil menores han sido afectados por los desplazamientos forzados en los municipios de la sierra y en la región selva.
La organización también consideró al 2023 como el año más violento para las infancias y adolescencias en la entidad, como resultado de las disputas entre grupos criminales.
Incluso alertaron de que en varias localidades, los menores de edad se enfrentan al reclutamiento forzado, las desapariciones y homicidios. Mismas regiones en las que se ha “normalizado” el cobro de piso, los ataques armados, la quema de vehículos, cortes de agua y luz. Más grave, es que estos menores, al igual que la población adulta, son forzados a participar en los actos criminales.
De acuerdo con la investigadora “el periodismo ha colaborado en hacernos del conocimiento de estos casos, lamentablemente la noticia de hoy desplaza la de ayer, y mientras tanto no sabemos de las estrategias, de las políticas frente a un problema que compete a la sociedad, a las familias, a los gobiernos, que son los garantes, o deben serlo, de la protección de las infancias y las adolescencias”, destacó.
Un problema que está creciendo en toda América Latina, destacó la especialista, quien lamentó la situación que hoy viven millones de menores, ya sea por la condición migratoria, porque viven en regiones de alta violencia, porque son abusados sexualmente dentro de sus núcleos familiares “lo que nos da una idea del futuro horripilante que esto dibuja”.










