La fe que se desborda en las peregrinaciones

•          Más de 100 mil personas llegarán al recinto de la virgen de Guadalupe en Tuxtla, el sentir: “Peregrinar es entrega, es cargar no sólo la imagen, sino a todo un grupo, y llegar a la Capilla de Guadalupe es la recompensa”

•          Don Jesús Chacón Juárez creó el Grupo Sangre de Cristo Rey del Barrio “Loma Bonita” de Tuxtla Gutiérrez

Marco Alvarado / Cinthia Ruiz / Karla García / Edén Gómez / Fotos: Erick Bustillos / Editor: Luis Méndez / Diario de Chiapas
La fe mueve montañas y los peregrinos eso hacen. Arrastran su dolor en sus pies, en sus manos. Las extensas caminatas con calor, frío, lluvia, son enemigos que siempre pierden, porque a los chiapanecos los mueve la devoción, el amor por la Virgen de Guadalupe.
Quien dude que la celebración religiosa a los pies de la virgen es el acto colectivo o individual que mueve a todo un país se miente a sí mismo. La fe de quien peregrina va implícita en la consagración hacia la virgen del Tepeyac.
La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Tuxtla Gutiérrez, se prepara para recibir a una afluencia masiva de creyentes. Se estima que más de 100 mil personas pasarán este año frente a la réplica de la Virgen de Guadalupe, en lo que el párroco, Juan Carlos Mendoza, describe como días de “intenso fervor religioso”.
El templo y la comunidad llevan preparándose desde hace siete meses para este encuentro, colaborando estrechamente con las autoridades municipales en cuestiones de logística y seguridad para la multitud.

La fe sigue creciendo
“Los días 11 y 12 son los de mayor presencia de fieles, especialmente el 12, después de que tenemos la visita de la Magna Peregrinación de Villaflores”, comentó el párroco Juan Carlos Mendoza.
El fenómeno de las peregrinaciones marianas, un acto que entrelaza profundas historias familiares y tradiciones, alcanza estos 2025 importantes aniversarios en la capital chiapaneca: las peregrinaciones de los hombres celebran seis décadas de haberse constituido, y las mujeres festejan medio siglo de peregrinaje ininterrumpido a este recinto religioso.
El Padre Mendoza destacó que la fe se ha mantenido en constante crecimiento.
“Cada año se han sumado más personas, sólo durante los años de la pandemia de Covid-19 bajó el número de fieles, pero en los años posteriores hemos visto una mayor afluencia”, aseguró.
La parroquia se consolida; este es un punto neurálgico para la manifestación de la fe guadalupana en la región, esperando que miles de chiapanecos se den cita para la celebración de la Virgen Morena.

La magna Peregrinación de Villaflores
Con un año de anticipación, reuniones mensuales y una estructura que sostiene por sí sola todos sus gastos, la Magna Peregrinación de Villaflores se preparó para la edición de este año, un recorrido que moviliza a miles de fieles y que, para sus organizadores, es más que tradición, es un acto de fe que se camina.
Andrés de Celis Rodríguez, coordinador del periodo 2025-2027, explicó que la preparación inicia cada enero con un calendario donde se enlistan cambios de Virgen, misas, traslados y más de 80 actividades que mantienen activos a los grupos que integran la procesión.
“Es un trabajo arduo que nos llena de orgullo. Ser peregrino es un compromiso espiritual y también organizativo”, señaló.

Caminata con orden
La ruta parte de la capilla de San José, avanza hacia la iglesia de Santa Catarina y, por tramos, llega hasta la Parroquia de Guadalupe en Tuxtla Gutiérrez, punto central de la peregrinación anual.
Para llegar a tiempo al contingente, cada grupo debe concentrarse antes de las 8:00 de la noche, considerando el estado de las carreteras y la movilidad de cientos de personas. La caminata inicia alrededor de la 1:00 de la mañana, cuando los coordinadores confirman la llegada de todos.
El trayecto está fraccionado entre descansos, rezos y pausas alimentarias. Entre Villaflores y Tuxtla, los peregrinos pasan por puntos como el Río Zaragoza, donde alrededor de las 6:00 de la mañana realizan el primer descanso largo.

Sin donativos, pero con estructura
Cada presidente de grupo realiza una aportación mensual con la que se pagan servicios médicos, ambulancias, patrullas, combustible y alimentos. De Celis asegura que no reciben donativos externos.
“Cada quien paga sus gastos. Lo que tenemos sale del esfuerzo de los grupos”, sostuvo. Un equipo de apoyo viaja entre 3 y 5 kilómetros adelante del contingente para supervisar desvíos, atender emergencias y coordinar traslados en caso de accidentes.

Llegada a la Iglesia de Guadalupe
La multitud, que en algunos años supera las 5 mil personas, accede a Tuxtla por la zona de Copoya, donde son recibidos para la misa de las 2:00 de la madrugada. Después continúan hacia la Iglesia de Guadalupe, punto final del recorrido, donde se agradece la llegada de cada grupo antes de dispersarse.
Para De Celis, quien lleva 16 años dentro de la organización, encabezar esta edición representa un honor.
“Ser peregrino es entrega. Es cargar no sólo la imagen, sino a todo un grupo. Y llegar a la Capilla de Guadalupe es la recompensa”, expresó.

Peregrina porque la virgen le concedió su petición
Jesús Chacón Juárez es peregrino guadalupano por tradición, amor y gratitud. Desde los 10 años de edad ha sido peregrino y devoto de la Virgen del Tepeyac, pero una petición concedida, fortaleció su fe y amor por ella.
“‘Yo soy peregrino de Villaflores’. Yo inicié en el 78 cuando tenía 10 años en la Magna Peregrinación Guadalupana de Villaflores. Luego hice una promesa porque, luego de casarme puros varones tenía yo, he tenido tres varones, y quería yo mi niña. Tuve dos niñas. Y me quedé.”, relató.
Luego de cierto tiempo, en 1990, a petición un sobrino, conformó un grupo de peregrinos en el barrio tuxtleco “La Lomita” al que llamaron Grupo Sangre de Cristo Rey, el cual fue por muchos años, el primer grupo de mujeres peregrinas en la ciudad, y todo por cosas de la casualidad.
“Mi sobrino me pidió que le ayudara con un grupo que quería formar de puros hombres peregrinos de Sangre de Cristo Rey, pero al convocarlos a la junta no llegó nadie ‘no vinieron los que invité. ¿Qué hago?’; me dijo. Una sobrina me dijo, yo te consigo a la gente, y en ocho días invitaron a todas las demás amigas, primas y todo. Y conseguimos el carro. Y nos fuimos a Villaflores 13 personas. En el camino, nos alcanzaron otras muchachas, en Cárdenas, otras tres. Ese primer año éramos 16 personas”; comentó.
Don Jesús Chacón indicó que durante 12 años se mantuvo el grupo de mujeres peregrinas de Sangre de Cristo Rey que llegó a conformarse por más de 30 mujeres, quienes se unían a la Magna Peregrinación; sin embargo, este grupo ya es mixto.
Actualmente, ya no encabeza ningún grupo de peregrinos, prefiere ser un peregrino más como sus hermanos guadalupanos. Sin embargo, en él queda el legado de haber creado el Grupo Sangre de Cristo Rey del Barrio “Loma Bonita” de Tuxtla Gutiérrez, cuyo estandarte, al ser el fundador se resguarda en su casa, junto al gran altar de este mismo Cristo.

Chinos comercializan la fe
Monserrat Hernández, comerciante de artículos religiosos en la capital del estado, aseguró que se tiene un incremento importante en cuanto a la solicitud de imágenes, esto a comparación de otros meses del año; sin embargo, destacó la afectación que se tiene con los denominado artículos “chinos”, los cuales han ocasionado graves afectaciones.
Lamentó que por estas prácticas de importación se estén perdiendo empleos, dinero, e incluso vida, ya que esto ocasiona que muchos se queden sin trabajo, aunado a ello el tema de la fe también debe ser considerada, ya que no son productos basados en los mexicanos.
“Yo soy creyente de que, si nosotros no impulsamos nuestro comercio local y regional, no vamos a salir adelante, no nos conviene comprar chino, porque vamos a acabar con la economía; Los proveedores han descontinuado santos derivado de la competencia con los chinos, lo cual afecta y eso ocasiona que no haya oportunidad de comercializar.
Dijo a esto que hay una diferencia en el producto nacional y el producto chino, por ejemplo, los santos y artículos que son hechos en México tienen un rasgo nacional desde el maquillaje, por ejemplo, tienen un tono matizado, morenos, rosados, y la gran mayoría de productos chinos vienen muy estilizados, santos con narices respingadas, con tonos de piel blando, y se nota en la materia.
En cuanto a la fe, no hay diferencia porque depende de cada uno, ya que un párroco a la hora que celebra no revisa los santos, y confía en sus feligreses, que llevan santos y no cosas esotéricas.

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