Es progresiva cuando una persona acumula una cantidad excesiva de grasa corporal que puede ser perjudicial para su salud; mujeres, las que más sufren
Carlos Rosales/ Diario de Chiapas
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2020, indican que, en México, 72.1 por ciento de las personas mayores de 20 años tienen sobrepeso u obesidad (40.6 por ciento con sobrepeso y 31.5 por ciento, obesidad).
Ante ello, la Secretaría de Salud exhorta a la ciudadanía a evitar el consumo de comida chatarra y mantener una dieta balanceada ya que, lamentablemente, muchas personas podrían ser candidatas a la cirugía bariátrica ante el peso desfavorable que tienen.
Indicó que, en la actualidad, existen personas con superobesidad y con algún otro padecimiento crónico como diabetes, hipertensión, dislipidemia o enfermedad obstructiva del sueño; por lo que, tienen que recurrir a la cirugía bariátrica para reducir de peso y mejorar su calidad de vida.
La superobesidad es un término establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sustituye al de obesidad mórbida, y se considera en esta clasificación a quienes tienen un índice de masa corporal (IMC) superior a 35.
Por lo que, dicha dependencia sanitaria hizo un llamado a las personas a que realicen actividades deportivas o ejercicio cotidiano para quemar las calorías y así evitar la acumulación de grasa para no ser víctima de la superobesidad.
M de R/ Diario de Chiapas
En México, el sobrepeso y la obesidad afectan a más del 75 por ciento de las personas adultas y al 35.6 por ciento de la población infantil
En México, el sobrepeso y la obesidad afectan a más del 75 por ciento de las personas adultas y al 35.6 por ciento de la población infantil, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2018-2019. Estas cifras han llevado a que nuestro país se ubique en primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil y el segundo en adultos, superado solamente por Estados Unidos.
Esta enfermedad es considerada un problema de salud pública, la cual ha adquirido las proporciones de una epidemia.
De acuerdo con la OMS, 800 millones de personas en el mundo viven con obesidad. Se estima que para el 2030, se alcancen 250 millones de casos, debido al incremento en la obesidad infantil.
CAUSAS
Este padecimiento se origina debido a que existe un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y gastadas, es decir, la persona consume alimentos y bebidas con alto contenido energético y no realiza suficiente actividad física.
El sedentarismo, sumado a los patrones alimenticios poco saludables, a una cantidad insuficiente de sueño y altos niveles de estrés son factores que pueden incrementar el riesgo de tener obesidad.
No obstante, estas no son las únicas causas que generan obesidad. Existen algunos síndromes genéticos como el Síndrome de Cohen o de Alström y trastornos endocrinos como el Hipotiroidismo, Síndrome de Cushing o tumores, por mencionar algunos.
Además, existen agentes dentro del entorno que también pueden aumentar el riesgo, por ejemplo el factor social de relacionarse en un ambiente poco saludable o seguro, así como el fácil acceso a comidas con exceso de sustancias poco benéficas.
El indicador utilizado para medir la acumulación de grasa en el cuerpo, de acuerdo a la relación entre la talla y el peso, es el Índice de Masa Corporal (IMC). Se considera que un IMC superior a 25 es sobrepeso, y por encima de 30, obesidad.
PREVENCIÓN
La obesidad es prevenible y reversible. Para llevar un estilo de vida saludable es esencial modificar algunos hábitos y perseverar en ellos. Algunos de estos son:
Reducir la ingesta de alimentos con alto contenido calórico, procedente de azúcares y grasas en exceso
Evitar consumir alimentos procesados y ultraprocesados
Aumentar el consumo de alimentos naturales como las frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos
Preferir el consumo de agua potable por encima de las bebidas que contienen azúcares, tales como jugos, refrescos, aguas saborizadas y lácteos con azúcar
Realizar diariamente entre 30 y 60 minutos de actividad física
Masticar adecuadamente los alimentos para absorber mejor los nutrientes durante la digestión
Dormir entre 7 y 8 horas diarias en condiciones adecuadas
Cuando se tiene un bebé, dar lactancia natural exclusiva desde el nacimiento hasta mínimo los seis meses de edad, para reducir el riesgo de sobrepeso y obesidad
Enseñar a las y los niños a comer de manera saludable, siguiendo los hábitos mencionados anteriormente
Si una persona no modifica su estilo de vida, este problema de salud pública puede ocasionar otras comorbilidades o enfermedades crónicas, tales como diabetes, hipertensión, padecimientos cardiovasculares, nefropatías y hasta cáncer.
Según la Ensanut, la diabetes mellitus se incrementó de 9.2 por ciento en 2012 a 10.3 por ciento en 2018, y la hipertensión arterial pasó de 16.6 por ciento en 2012 a 18.4 en 2018.
El Día Mundial contra la Obesidad se conmemora anualmente, cada 4 de marzo. Fue establecido por la Federación Mundial de la Obesidad en colaboración con sus miembros mundiales. Este año la frase de la campaña es “Todos necesitan actuar”.
Esta efeméride tiene el objetivo de aumentar la concientización sobre este padecimiento, aumentar el conocimiento de la enfermedad, luchar contra el estigma del peso y fomentar acciones de prevención y promoción de la salud que generen un incremento de hábitos saludables en la población.
El Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) hace una invitación a todas y todos a mejorar sus hábitos para prevenir cualquier padecimiento y evitar complicaciones. Acude periódicamente a tu Centro de Salud para una revisión médica a fin de detectar enfermedades y factores de riesgo oportunamente.










