Karla Gómez / Diario de Chiapas
San Sebastián Mártir fue celebrado este 20 de enero en la casa de su prioste Carlos Alonso Hernández. Dicho festejo fue diferente a años anteriores. La multitud de creyentes, así como de los gustosos de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, tuvieron que esperar, permanecer en casa, evitar la aglomeración y con ello un posible contagio ante el covid-19.
La pandemia ha hecho modificaciones a las actividades tradicionales. Chiapa de Corzo no es la excepción. El pueblo que espera el primer mes del año, guardó el rito para la casa y sus familiares.
Sin embargo, el médico Carlos Alonso Hernández, prioste de San Sebastián Mártir, festejó al santo con todas las medidas adecuadas ante la presencia del virus en la entidad. Asimismo, desde el altar en donde yace el santo que mide un metro y 70 centímetros aproximadamente, se transmitió a través de las redes sociales el encuentro eucarístico, la misa dedicada a la imagen.
El médico, quien esperó 25 años para vivir esta celebración, se mostró contento por ser este 2021, el año que ellos pudieron hacerle fiesta al santo. Aunque aclaró que, al hacerse las modificaciones ante el covid-19, la fe y la devoción siguen estando y viviéndolo con alegría.
“Hacemos una tregua al dolor para festejar a nuestro santo patrono. De una u otra manera somos devotos por San Sebastián Mártir, unos por la fe, otros por la tradición o por costumbre; pero siempre con un sentido de devoción hacia la imagen. Llegar a tener a San Sebastián Mártir y celebrarla en las circunstancias que sea es una dicha. En ese sentido, es un anhelo de los chiapacorceños poder ser priostes. Es muy significativo celebrarlo en estas circunstancias”, resaltó.
San Sebastián Mártir, se encontraba entre flores y veladoras. Tenía cerca la luz de la fe y de sus creyentes, los cuales accedían al lugar por breves minutos luego de recibir gel antibacterial. Con prudencia y sana distancia se paraban frente al altar, cargando la reliquia que entregaron en esa casa.










