•          La Unicach se encuentra trabajando para mitigar sus daños

Francisco Mendoza / Diario de Chiapas

Son 68 las Especies Exótico Invasoras que están documentadas en el interior del Cañón del Sumidero, entre los más destacados son registro de aves, peces, orquídeas y hasta una especie de pasto.

Ante esta situación, que afecta al entorno del ecosistema del parque nacional, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) realizó en octubre de 2021 la reunión de las 16 Comisiones de Especies Exóticas Invasoras que hay en el país para buscar los mecanismos que frenen a estas especies.

“De hecho tanto la Conabio como la Conanp tienen áreas especializadas en estos temas y forman parte de sus programas de trabajo en todas las reservas en el país”, señaló Carlos Alberto Guichard Romero, director operativo del Zoomat y presidente del grupo para la atención de especies exóticas invasoras del Cañón del Sumidero.

Cada una de las comisiones está integrada por especialistas en materia botánica y animal; en el caso del Cañón del Sumidero, la Conanp invitó a la asociación Ecosur que trabaja con una orquídea invasora.

La Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) se encuentra trabajando con el pez diablo, desde el Zoomat trabajan con el control de distintas especies, mientras que la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) ayuda el control de perros y gatos.

“La participación de la facultad es muy importante porque como veterinarios estamos comprometidos en el concepto de una salud, entendemos perfectamente que los ecosistemas deben permanecer sanos para que las especies que ahí estén, estén sanas”, explicó Hernán Mandujano Camacho, director de la facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia campus dos de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH).

En el caso de las aves la cotorra monje, la paloma turca, la paloma común y la garza ganadera son algunas de las especies que están afectando el entorno de las aves nativas.

“Nosotros le llamamos agonistas y antagonistas, estas especies son antagonistas cuando llegan, sobre todo la cotorra argentina, cuando llegan al lugar donde ya hay loros o algunas especies diferentes de aves, pues son agresivas y simplemente con llegar y asentarse pues las desplazan, porque son grandes en volúmenes”, comentó Marco Antonio Altamirano González Ortega, investigador de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).

En el caso de los peces, el biologo Guichard Romero dijo que pasan situaciones peculiares que a pesar de ser visto como algo jocoso, trae también sus repercusiones.

“En el caso de muchas especies de peses invasores, se le llama efecto Nemo; después de la película de Nemo donde toda esta aventura se da para liberar a Nemo y llegar a su ecosistema, mucha gente agarró a sus pececitos de sus peceras y lo fue a liberar en el primer río, estanque y demás, muchas de estos peces eran especies con la capacidad de ser invasores como en el caso del pez diablo”.

Vegetación

Hay incluso especies de pastos que han sido introducidos por ganaderos que están afectando terriblemente el suelo del Cañón del Sumidero, ya que, al no ser vegetación nativa, su comportamiento es distinto lo que trae consecuencias a las demás plantas del lugar.

“Control de estas especies, sobre todo de aquellas que tienen impactos muy fuertes sobre el ecosistema, por ejemplo, el pasto jaragua que ha sido introducido al Área Natural Protegida a través de las actividades ganaderas, esas las tenemos en sitios bien específicos ya determinados y nos están generando impactos”, agregó Irma de Jesús Serrano Sánchez, encargada del Programa de Investigación y Monitoreo de la Conanp.

Este tipo de pasto es muy susceptible a los incendios forestales, y generan un impacto severo en el interior del Sumidero ya que al ser muy flamable, al incendiarse afecta a toda la vegetación a su alrededor.

“Está el tema de estas que vienen de río arriba, por ejemplo, la lechuguilla, el lirio acuático, también el tema de las especies ferales que está generando”.

Los ecosistemas tropicales en todo el mundo están bajo una constante transformación debida a múltiples factores que amenazan su integridad y permanencia.

Aún en áreas naturales protegidas existe el riesgo de invasión de especies exóticas que tienden a colonizar nuevos ecosistemas naturales; las invasiones biológicas provocan cambios en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas, afectando los balances en la densidad de especies y sus individuos y en consecuencia afectan la integridad de los ecosistemas.

Tal es el caso de la orquídea monja africana (Eulophia maculata), la cual es una especie invasora, llegada desde Madagascar hace ya varias décadas y que actualmente está ocupando números nichos ecológicos en todas las regiones tropicales de México, incluido Chiapas y el Cañón del Sumidero.

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