En el marco del Día Mundial de la lucha contra el Sida, el párroco José Luis Aguilera Cruz, dijo que hace falta motivación para salir adelante
Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
En el marco del Día Mundial de la lucha contra el VIH-SIDA, José Luis Aguilera Cruz, sacerdote de la Diócesis de Tuxtla dijo que es importante que las personas que tengan familiares con esta enfermedad los apoyen y motiven a salir adelante ya que este problema en muchos casos incluye discriminación por parte de la sociedad.
“Las personas con esta enfermedad necesitan mayor apoyo por parte de las familias, es muy importante que no los dejen solos para que puedan salir adelante”.
Explicó que cada 01 de diciembre se nos hace recordar en la gran responsabilidad que tenemos de contribuir en la erradicación del VIH-SIDA.
Se trata de apostar en una verdadera formación integral de la persona. Atendiendo su educación sexual. El respeto al sagrado don de la sexualidad, será la base para lograr que ésta y otras enfermedades se vayan debilitando hasta erradicarlas.
“Este día también nos hace pedir mucho para que nuestros hermanos y hermanas infectados, y, que son transmisores, atiendan con responsabilidad su salud, que haya el apoyo para solventar integralmente esta realidad. Y para toda la sociedad, no caer en la discriminación. El lema propuesto es alcanzar –cero-, es decir, cero contagios, cero discriminaciones”.
“Se va convirtiendo, preocupantemente, en una pandemia. Los índices son alarmantes entre los jóvenes y las mujeres, principalmente. Es un llamado fuerte para no poner solo las fuerzas en el problema ya arrancado. Es decir, no solo se trata de ofertar preservativos para erradicarlo”.
Establecido en 1988, el Día Mundial del Sida fue el primer día dedicado a la salud en todo el mundo. Desde entonces las agencias de las Naciones Unidas, los Gobiernos y la sociedad civil se reúnen cada año para luchar en determinadas áreas relacionadas con el VIH.
Por otro lado, habló del tiempo litúrgico de Adviento; la Iglesia convoca año con año a disponernos a celebrar la Navidad con un tiempo de preparación llamado Adviento.
“Es un tiempo propicio para fortalecer la esperanza; saber confiar y esperar en Dios, preparar su venida en tres momentos, a saber, con mirada al pasado celebrar que hace más de dos mil años Jesús se encarnó y quiso estar entre nosotros, celebra.










