Por la turbiedad del río Grijalva y fallas en equipo electromecánico en bombas, miles de familias de la capital se quedaron sin servicio de agua
Karla García / Diario de Chiapas
La suspensión en el suministro de agua potable por parte del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA) ha provocado una alta demanda de pipas en diversas colonias de la capital, lo que a su vez disparó los costos del servicio.
Desde el sábado 20 de septiembre, el organismo anunció que detendría el bombeo en la Planta Potabilizadora “Ciudad del Agua”, debido a la elevada turbiedad del río Grijalva, lo que imposibilitaba garantizar la calidad del vital líquido. A esta situación se sumó la falla del equipo electromecánico en la captación Rancho Viejo, lo que afectó directamente a colonias de la zona de Terán, dejando a miles de hogares sin abasto.
La escasez obligó a que las familias tuxtlecas recurrieran a la compra de agua mediante pipas particulares. Fernando Mota, con más de 25 años dedicado a este oficio, señaló que en los últimos días la demanda se ha disparado al grado de tener listas de espera de hasta seis horas. “Hay clientes que incluso han tenido que esperar más tiempo para que se les pueda llevar el agua”, explicó.
Una pipa de 3 mil litros que antes costaba 300 pesos ahora se ofrece en 350, mientras que la de 10 mil litros pasó de 600 a 700 pesos. Sin embargo, algunos proveedores han llegado a cobrar hasta 500 pesos por la carga mínima, situación que golpea a las familias con menos recursos.










