Te venden incluso pastillas anti México, son las de un día después, porque regularmente son violadas, dura declaración de Yaneth Gil, en entrevista con Diario de Chiapas
Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Este martes en el programa Tiempo de Mujeres, conducido por Itzel Grajales, estuvo de invitada Yaneth Gil Ardon, presidenta de la asociación civil “Una ayuda para ti mujer migrante” con el tema: Casa de la mujer migrante.
En su introducción la periodista cuestionó sobre la motivación que tiene Gil Ardon para apoyar a las mujeres día con día.
“Me motiva mi historia, como mujer y como migrante, ser una mujer migrante en México es muy difícil, es lo que me ha motivado a buscar la forma para ayudar, por eso todos los días procuro luchar por los derechos de estas mujeres, de las niñas y de los niños”.
Comentó que para todas las mujeres que viajan de forma irregular a nuestro país, en el camión antes de llegar a la frontera con Chiapas, les pasan vendiendo las pastillas “anti México”.
“Son las pastillas de un día después, porque seguramente estas mujeres van a ser violadas en el camino, entonces siempre las están vendiendo en las terminales y están diciendo ‘lleven su pastilla anti México’, todas las mujeres tienden a comprar estas pastillas para ellas y para sus hijas”.
Señaló que ha pasado que cuando las mujeres migrantes llegan a la organización que representa, ellas señalan que ya han tomado estas pastillas.
“A mí me pasó que en Tapachula una persona me dijera en un albergue, te voy a dar esta guinda de preservativos porque te van a violar muchas veces en el camino y yo me quedé como de ¿Qué? Eso fue hace 20 años cuando yo entré a territorio mexicano”.
Las mujeres migrantes pasan hambre, frío, persecuciones no solo por las autoridades sino por el crimen organizado; también, son personas que son vistas con signo de pesos.
La invitada contó la triste historia que pasó hace 20 años, cuando fue secuestrada por el crimen organizado, dando a luz con ellos, quienes además intentaron vender a su hijo; a los 40 días la dejaron libre tirándole un billete de 50 pesos en los pies y diciéndole que se fuera.










