Heraldo de Chiapas
La pasión por el Mundial de Futbol ya se vive en Chiapas, donde cientos de aficionados han comenzado a portar los colores de la Selección Mexicana con la esperanza de ver al Tricolor avanzar en la competencia.
En plazas, mercados y calles del estado, la euforia mundialista se refleja en las reuniones para seguir los partidos, las banderas colocadas en comercios y viviendas, así como en la creciente demanda de la camiseta de México, cuyas ventas a nivel nacional ya superan el millón de unidades comercializadas.
Sin embargo, el costo de la indumentaria oficial representa un desafío para muchos seguidores. La versión infantil tiene un precio aproximado de mil 600 pesos, mientras que la camiseta utilizada por los jugadores alcanza hasta 3 mil pesos.
Ante estos costos, en mercados y tianguis de Chiapas han cobrado fuerza las llamadas “réplicas” o “clones”, prendas cuyos precios van desde 100 hasta 900 pesos, dependiendo de la calidad y los acabados.
Para muchos aficionados, el precio o la autenticidad de la camiseta pasa a segundo plano, pues consideran que lo verdaderamente importante es demostrar el orgullo de representar a México.
“Somos mexicanos gane o no gane, nosotros siempre vamos a ser mexicanos”, expresó Julia Pérez Hernández, quien adquirió su playera por 350 pesos.
La aficionada aseguró que el costo de la prenda no influye en el sentimiento de apoyar a la selección.
“No importa si es barata, costosa o cara; lo importante es llevar siempre en el corazón que somos mexicanos”, afirmó.
El mismo entusiasmo comparte Adriana, otra seguidora chiapaneca que compró su camiseta en 530 pesos y aseguró que continuará utilizándola sin importar el resultado que obtenga la selección nacional.
“Siempre hay que apoyar al país en cualquier evento o cosa que haga. Para mí no hay niveles en tener algo, sino lo que uno siente por dentro”, comentó.
La fiebre mundialista también ha alcanzado a personas migrantes que actualmente residen en Chiapas.
Es el caso de José Manuel Torres, originario de Venezuela, quien señaló que porta con orgullo la camiseta de México como una muestra de agradecimiento por la oportunidad que ha encontrado en el país.
“Me siento muy orgulloso de portar la playera de México porque es un país que me ha brindado la oportunidad de estar aquí y lo agradezco muchísimo”, dijo.
El joven adquirió una réplica en el centro de la ciudad por 150 pesos y aseguró que el valor económico de la camiseta no determina el sentimiento de pertenencia.
“Sea una playera original o una que cueste 50 o 100 pesos, mientras uno la porte con orgullo no importa el precio”, señaló.
Incluso, afirmó que seguirá utilizando la camiseta aunque el Tricolor quede eliminado del torneo.
“México hasta el final”, concluyó.
Mientras el balón continúa rodando y la ilusión mundialista sigue viva, en Chiapas la afición demuestra que el verdadero valor de vestir la camiseta nacional no está en su precio, sino en el orgullo, la identidad y el respaldo incondicional a la Selección Mexicana.










