Durante el fin de semana y los días próximos, las protestas serán constantes para exigir condiciones óptimas para mexicanos y extranjeros
José Cancino / Tapachula
Pobladores en Tapachula iniciaron protestas y bloqueos durante este fin de semana, los cuales persistirán hasta que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) sea removida del fraccionamiento Laureles II.
Y es que, durante el pasado sábado, cerca de un centenar de habitantes del oriente de la ciudad, bloquearon una de las avenidas más importantes de Tapachula, justo en la intersección de la avenida central y Bulevar Belisario Domínguez, para exigir que los miles de migrantes que acuden al mercado de Laureles, donde se mantienen en operaciones una oficina de Comar, sea enviada hacia puntos alejados de la mancha poblacional para evitar situaciones de inseguridad, insalubridad y enfermedades.
Al respecto, Rosario de los Santos, una de las vecinas afectadas, puntualizó que los migrantes merecen recibir atención digna y oportuna, pero la Comar los mantiene en condiciones infrahumanas, sin baños donde puedan realizar sus necesidades y a la intemperie bajo altas temperaturas.
Esto, dijo, ha propiciado un severo foco de infección debido a que los extranjeros defecan y orinan en banquetas, jardineras y patios baldíos aledaños a los hogares de familias.
Por su parte, Gisell Ruiz, médica y también habitante de Laureles, expuso que existen documentos en los cuales se han documentado enfermedades como paludismo, tuberculosis pulmonar y enfermedades diarréicas en menores de edad que están acompañados de sus padres en condiciones adversas, por lo que es urgente que se ponga atención en el tema.
“Hay casos de mujeres embarazadas en condiciones vulnerables, de niños que también requieren servicios médicos y que no los tienen, si no tienen baños ni donde realizar sus actividades diarias esto nos pone en condición vulnerable”, apuntó.
El bloqueo realizado durante el fin de semana, tuvo varios lapsos de tensión debido a automovilistas que discutieron y, en algunos casos, intentaron arremeter con sus vehículos en contra del contingente que protestaba.
Hasta ahora no ha habido una respuesta oportuna por parte de las autoridades federales y municipales, que mantienen total indiferencia ante esta presión social que ejercen pobladores cansados de los focos de insalubridad que se generan en este importante fraccionamiento.
Los afectados informaron que bloquearán de nueva cuenta el próximo miércoles 11 de enero, hasta que sean atendidos y tengan una resolución en torno a su demanda.










