Venezolanos y haitianos han establecido negocios con venta de comida típica, principalmente en el centro de Tapachula.
Valeria Córdova / Diario del Soconusco
Desde hace casi una década, la oferta gastronómica de Tapachula va más allá de los platillos típicos de la región. En la ciudad, también hay espacios donde los sabores, al igual que las personas, cruzan fronteras para acercar un pedazo de la tradición culinaria de otros países.
Manuel Ustariz y Dennys Borjas arribaron de Yaracuy, un estado ubicado en la región centro-occidental de Venezuela, en 2017. No lo hicieron en caravana, las cuales comenzaron a llegar a la frontera sur de México hasta finales de 2018, sino gracias al talento de Ustariz, quien fue contratado como músico en una orquesta.
Apenas un año después de establecerse en Chiapas, y mientras cada uno ya contaba con un empleo formal, decidieron conseguir un ingreso extra mediante la venta de desayunos sorpresa. Sin embargo, pronto la demanda de alimentos comenzó a incrementar a cualquier hora del día.
“La gente nos empezó a pedir solo la comida, sin los globos o la necesidad de celebrar una fecha especial. Nosotros claro que dijimos que sí. Yo recuerdo que estaba en la oficina y le hablaba a él y a sus papás, que también vinieron, para encargar arepas que pasaban a recoger”, señala Dennys Borjas.
Para enero de 2020 ya contaban con clientes fijos, lo que los motivo a invertir en un local para brindar un servicio más completo. Pero la apertura al público de tuvo que esperar. Las restricciones por la pandemia de Covid-19 mantuvieron al restaurante “Los Vennez” laborando únicamente con pedidos a domicilio.
Acostumbrados a esa mecánica de trabajo, lograron sobrellevar los meses hasta agosto de ese mismo año. A partir de entonces, la población local y extranjera ha podido disfrutar de un pequeño oasis sudamericano dentro de una calurosa localidad fronteriza.
“Aquí ofrecemos platillos típicos de Venezuela, como las arepas, que también compartimos con Colombia, solo que en cada país se preparan de forma diferente. El plato típico como tal es el pabellón, que lleva arroz, carne y frijoles, ingredientes que también existen aquí, aunque la manera de presentarlos es distinta”, indica.
Borjas agrega que uno de los retos ha sido adaptar algunos platillos al gusto de los mexicanos por el picante, algo a lo que ellos no estaban acostumbrados. Si la receta original no lo lleva, al menos ofrecen una salsa para acompañar los alimentos.
El caribe también se hace presente
Al igual que Manuel y Dennys, decenas de migrantes haitianos han rentado locales en el primer cuadro de Tapachula para vender comida típica. Casi en las entrañas del mercado San Sebastián, letreros en kreyòl y francés invitan a los transeúntes a pasar y degustar sopa de joumou o griot.
Aunque los establecimientos abren cerca de las 10 de la mañana, la mayoría de los alimentos comienza a prepararse pasado el mediodía. Antes de eso, ofrecen aguas frescas para hacer frente a las altas temperaturas.










