Ada Iveth Morales/ Comitán
Pese a la suspensión de la romería y la entrada de las flores en honor a San Caralampio, considerado el “Salvador de la Peste”, un grupo de más de cien personas salieron a las calles a venerarlo en su tradicional ruta.
El grupo de católicos que no dejaron pasar la romería y la entrada de flores sacaron a pasear la imagen de San Caralampio que fue traída en 1850 por un soldado cubano de apellido Otero que traía consigo la novena de este mártir de Cristo.
Y pese a que la iglesia permaneció cerrada por acuerdo del comité organizador del Barrio de La Pila, el párroco y las autoridades locales, estuvo concurrida por fieles católicos que llevaron flores y velas al celebrase ayer este santo en Comitán.
La fiesta en honor a San Caralampio es la más emblemática para los comitecos y la región, debido a que es el santo protector de los hogares en tiempos de pandemia como lo data la historia.
Es que en 1850 azotó en Comitán el brote de viruela y el cólera, y la novena de San Caralampio permitió superar la adversidad como en la actualidad los creyentes piden que proteja a los habitantes de México del COVID.










