José Cancino/Tapachula
El mar gana terreno en Puerto Madero y nada ni nadie puede detenerlo. El agua salina ha conquistado cerca de 500 metros, según integrantes del Centro de Investigación con Visión para Mesoamérica.
Hace menos de una década, las olas sacudieron a esta población mareña, aniquilada por la pobreza y falta de recursos gubernamentales.
El panteón ejidal fue socavado y varias tumbas donde los dolientes juntaban a sus muertos, fueron arrastradas mar adentro. El impago fue tan drástico, que vieron restos humanos flotar en este litoral chiapaneco.
Desde entonces, las inundaciones y ataques del mar con intensas olas no han parado. Es un problema que ha llevado, en dos ocasiones, a sus pobladores a abandonar la comunidad, luego de resentir sismos que han movido el agua como si se tratara de una tina gigante a punto de rebalsar.
Fidel Castro, investigador de esta agrupación adherida a la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), revela las consecuencias del calentamiento global, el origen de estas inundaciones y la falta de consciencia social por parte de la gente que vive del mar y la población en general, que sigue sin entender la dimensión del problema.
El mar está caliente
A principios de 2019, el Centro de Investigaciones de la Unach, en coordinación con la Secretaría de Marina Armada de México, instaló dos termógrafos, uno en Puerto Chiapas y otro en Tonalá, con los cuales obtuvieron las medidas en centígrados del calor del agua.
Desde entonces los parámetros han arrojado que la temperatura ha ido en incremento, como lo advierte Vicente Castro Castro, investigador de esta agrupación. En 2017, los especialistas estimaron que para 2020, se notaría un incremento, pero nunca imaginaron que alcanzaría tales parámetros.
“Desde el inicio de 2020 y los primeros días de este 2021, la temperatura mínima ha sido de 26.8 grados centígrados y la máxima de 32, lo que establece como promedio 30.22 grados, informó.
Añadió que en 2015, se proyectó que la temperatura promedio en el Golfo de Tehuantepec y toda la región del litoral chiapaneco, estaría entre el 28 y 29 grados para 2020. Es decir, se está por arriba del promedio esperado, lo cual evidencia que los cambios climáticos se han acelerado.
El reporte del especialista se dio a conocer este 1 de febrero, tras una exhaustiva investigación y monitoreo que arroja resultados preocupantes, debido a que los daños colaterales tendrán impacto sobre la fauna y flora marina, así como en la humanidad.
Efectos colaterales
El Grupo intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ha señalado que los daños colaterales de esta situación serán oleaje más intenso, inundaciones y huracanes devastadores, por lo que en Puerto Chiapas los diques que han sido colocados en barrera serán disfuncionales.
El pronóstico llegó antes de tiempo. El mar arrasó con más de una veintena de viviendas que se encontraban recónditas a la zona comercial y turística de esta población.
Se han convertido en fantasmas que alguna vez fueron conjuntos habitacionales en la que vivieron familias enteras.
El desastre originado por el mar ha despojado de su patrimonio a familias maréalas que tuvieron que huir de la furia del mar.
Ahora lucen desoladas, tenebrosas y son visitadas por pandilleros que las utilizan para esconderse tras delinquir o para drogarse y realizar actos indebidos.
El mar sigue reclamando terreno. Don Pedro, uno de los tantos afectados, relató al Diario de Chiapas como lo perdieron todo.
“El mar comenzó a meterse y como era agua no podíamos hacer nada, esto que ve usted aquí alguna vez fue un restaurante que era visitado por la gente, ahora es puro escombro, se lo llevó todo el mar”, apuntó.
La tierra sigue replegándose, mientras el mar avanza a paso firme, sin que los habitantes de la frontera sur abran los ojos ante la situación en manos de la naturaleza.










