MdeR / Diario de Chiapas
Carlos Hugo Cal y Mayor Colmenares alias “Caliche”, alcalde sustituto por 15 días en el municipio de Jiquipilas, no tiene vergüenza al mandar a poner su nombre a una placa de una obra que realizó su antecesor Carlos Manuel Calvo Martínez, quien sí tuvo el valor de prohibir que alguna acción social benefactora llevara su nombre como recuerdo a su paso por la presidencia municipal.
La desfachatez de quien se sacó la lotería sin comprar boleto, ante el deceso inesperado de quien venía realizando bien las cosas en el municipio, es ahora el hazmerreír de los pobladores al enterarse que Cal y Mayor no tuvo empacho en mandarse a quedar grabado en una obra que en su vida pensaba iba a poner en marcha.
Sin duda que quedar “bien con sombrero ajeno” habla de la calidad de ser humano que se tiene en la persona de Carlos Hugo.
La ciudadanía aún recuerda que Carlos Manuel Calvo Martínez exponía que las obras que se inauguraban no llevaran su nombre o que a él no le importaba que le reconocieran la obra que haya dejado a su paso por la alcaldía de Jiquipilas.
“Caliche” puso una placa en la imaginación de un tramo de pavimentación (no más de 100 metros de concreto hidráulico) para que lo recuerden como alcalde por 15 días.
Habrá que decir que sobre su ignorancia y asesoría están por los suelos, en tanto por los pasillos de la presidencia municipal deambulan empleados y proveedores que quieren que les paguen sus salarios y los servicios que prestaron, respectivamente.










