Realizaron acciones de protestas y paralizaron labores en Mapastepec
Amílcar García / Soydi Rodríguez / Diario de Chiapas
Tal y como lo habían anunciado, educadores de la región 40 de Mapastepec realizaron una movilización para exigir justicia laboral y el pago digno a quienes trabajan en las comunidades marginadas en el país.
Los docentes del Consejo Nacional al Fomento de la Educación (CONAFE), señalaron que pese a desarrollar una labor fundamental han sido los que menos ganan y enfrentan las condiciones más adversas al permanecer en las comunidades lejanas.
Agregaron que a diferencia de otros profesores que cuentan con salario estable, gozan de prestaciones y accesos a infraestructura, los educadores comunitarios viven en localidades lejanas, muchas ocasiones sin servicio básicos y en muchos casos sin ninguna escuela formal donde impartir clases.
Señalaron que los educadores comunitarios permanecen en las localidades rurales más apartadas, acompañando a niños que de otra forma quedarían fuera del sustento educativo.
Apuntaron que la falta de recursos, pagos incompletos y la falta de garantías laborales siguen siendo una constante en ese sistema.
Ante esto, decidieron pronunciarse y pedir al gobierno federal atienda de manera urgente sus demandas, además, que reconozca la labor educativa que realizan en las comunidades, pues indican que no puede haber educación de calidad mientras quienes la sostienen sobreviven en condiciones de desigualdad.
La sección 40 de Mapastepec reiteró su solidaridad con todos los educadores del país, por lo que llamó a mantenerse unidos hasta lograr un pago justo y un futuro mejor para las comunidades más vulnerables en la Entidad.
Se suman a marcha pacífica
Tres regiones se sumaron a la marcha pacífica realizada por trabajadores y prestadores de servicio del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), quienes continúan en paro nacional para exigir justicia y respeto a sus derechos laborales
Durante la movilización, los manifestantes dejaron en claro su rechazo al mal pago que reciben por prestar sus servicios educativos, señalando que muchos de ellos deben trasladarse hasta comunidades ubicadas a seis u ocho horas de distancia para llevar educación a niñas y niños de zonas marginadas.
Indicaron que, durante los periodos de capacitación, se ven obligados a viajar hasta dos veces por semana para recibir cursos o indicaciones administrativas; sin embargo, los gastos de transporte no son reembolsados por CONAFE, por lo que deben cubrirlos con recursos propios. A esta problemática se suma la falta de materiales didácticos, ya que, pese a que estos forman parte de la propuesta educativa oficial, los educadores deben adquirirlos de su propio bolsillo, lo que representa una carga económica adicional. Los trabajadores también denunciaron lo ocurrido en el mes de diciembre, cuando recibieron su llamado “aguinaldo”. Aseguraron que muchos percibieron menos de 900 pesos, mientras que otros recibieron apenas 80 pesos como compensación, situación que calificaron como una burla y una falta de respeto hacia su labor.










