M de R / Pichucalco
Entre tamales, café calientito, elotes, esquites, pan, platanitos, palomitas y algodón de azúcar, el alcalde Andrés Carballo Córdova salió a las calles para celebrar el Día de la Candelaria junto a los ciudadanos, en una auténtica fiesta popular llena de sabor y tradición.
Rodeado de familias, sonrisas y ambiente festivo, el edil convivió de cerca con su gente, enviando un mensaje de paz, armonía y bienestar social, mientras impulsaba el comercio local y fortalecía las tradiciones del municipio.
“¿Para qué vivir amargados cuando podemos vivir tranquilos? Cuando estamos bien por dentro, todo fluye mejor afuera”, expresó el mandatario, al desear al pueblo de Pichucalco un ¡Feliz Día de la Candelaria!
Con alegría desbordada y trato directo con la gente, Carballo Córdova dejó claro que gobierna cerca del pueblo y con el corazón.










