Flor de Cempasúchil: Un cultivo de vida y esperanza

Don Fidadelfo Pérez, cada año se embarca en la tarea de cultivar dicha flor

Ramiro Gómez / Diario de Chiapas
En el corazón de los campos del pueblo, Don Fidadelfo Pérez, conocido por todos como “Tío Lepo”, se ha convertido en un símbolo de amor y dedicación. Cada año, este hombre de manos curtidas y espíritu incansable se embarca en la tarea de cultivar la flor de cempasúchil, aquella flor dorada y vibrante que ilumina cada temporada de Día de Muertos. Su dedicación, su paciencia, y el respeto con el que trabaja la tierra dan como resultado flores robustas y llenas de vida, capaces de transformar cualquier altar en una obra de arte viviente.
Tío Lepo continúa levantándose al amanecer, caminando con su inseparable azadón, para cuidar sus cempasúchiles uno por uno. Su jornada de trabajo es larga, pero él se muestra firme: “Es un regalo para mí verlas crecer, una manera de agradecer a la vida por todo lo que me ha dado”, comenta con una sonrisa que revela su pasión por estas flores. Cada paso que da en sus cultivos y cada mirada cuidadosa a cada planta reflejan la perseverancia de un hombre que cree profundamente en el poder de la naturaleza y en la energía que estas flores desprenden.
Su historia, marcada por décadas de siembra y cosecha, se encuentra teñida de la sabiduría de quien conoce los ciclos de la tierra. Tío Lepo me cuenta que, desde muy joven, su padre le enseñó la fecha exacta para plantar las semillas: el Día de San Juan, el 24 de junio. Esa fecha tiene un significado especial para él, pues dice que es “la bendición que asegura una floración abundante y colorida”. Y cada año, su cultivo se convierte en un testimonio de paciencia y fe.
A medida que los días se acercan a la celebración de los muertos, su campo se transforma en un mar de flores anaranjadas. “Cada cempasúchil que florece es como un latido de mi propio corazón, y también es un recordatorio de lo efímera y bella que es la vida”, dice emocionado mientras observa su cultivo, lleno de orgullo y devoción.
Este año, Tío Lepo espera que el pueblo continúe apoyando su tradición y el esfuerzo detrás de cada flor. Así que, en esta temporada, ¡compra tus cempasúchiles a Tío Lepo! Lleva a casa una parte de su espíritu, su amor y su dedicación para honrar a tus seres queridos en esta festividad tan especial.
Las flores de Tío Lepo no solo adornarán altares, sino que también transmitirán la energía y el amor de un hombre que ha dedicado su vida a embellecer la nuestra.

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