M de R / Diario de Chiapas
Arístides Rodrigo Guerrero García, doctor en Derecho y aspirante a ocupar el cargo de ministro en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), visito las instalaciones del Poder Judicial de la Federación en el estado de Chiapas en donde brindó una conferencia magistral sobre el impacto y las implicaciones de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito judicial, destacando sus potenciales beneficios, pero también advirtiendo sobre los riesgos de su mal uso.
Durante su intervención, Guerrero García destacó la IA como una herramienta poderosa que, bien utilizada, puede optimizar procesos y mejorar la eficiencia en el sistema de justicia. En particular, mencionó su utilidad en la búsqueda de precedentes jurídicos, lo cual agiliza la tarea de los operadores del derecho. Sin embargo, subrayó que su utilización debe ser guiada por principios éticos, ya que un mal manejo de la tecnología podría generar efectos perjudiciales.
“El avance de la inteligencia artificial está ocurriendo a una velocidad vertiginosa y a un costo cada vez más bajo. Esto abre un abanico de posibilidades, como usarla como un mecanismo de búsqueda de precedentes o incluso para un control de calidad en la resolución de casos. Un ejemplo claro de esto es cómo plataformas como Spotify o Netflix utilizan algoritmos para recomendar contenido, algo similar podría aplicarse para observar si un juzgador resuelve casos similares con criterios semejantes”, expresó Guerrero García.
No obstante, el aspirante al cargo de ministro de la SCJN recalcó que, aunque la inteligencia artificial pueda ser de gran ayuda para los operadores jurídicos, nunca podrá reemplazar a los jueces, magistrados o juezas. “El algoritmo y la inteligencia artificial no van a sustituir nunca al juez o a la magistrada. Su única función debe ser la de asistir en la búsqueda de precedentes, pero el juicio humano, el ejercicio de ponderación y la toma de decisiones siguen siendo indispensables”, comentó.
Guerrero García concluyó su charla haciendo énfasis en que la IA no posee empatía, algo esencial en el ejercicio de la justicia. “El factor humano debe prevalecer, pues es lo que garantiza la equidad y la justicia en las decisiones tomadas por el aparato judicial”, agregó.
La conferencia de Guerrero García dejó claro que, si bien la inteligencia artificial tiene un enorme potencial para transformar y modernizar el sistema judicial, su implementación debe hacerse con cautela y siempre bajo principios éticos que prioricen el bienestar y la justicia social.










