Julio Gamboa, reelección basura

M d R / Tuxtla Chico
Cada calle y avenida de la cabecera municipal de Tuxtla Chico están repletas de basura. Mientras en otros municipios los alcaldes se esmeran por acomodarse en la buena opinión pública de sus gobernados, en la tierra del pan y el chocolate Julio Gamboa Altuzar peca de ineficiencia, nepotismo y desinterés por atender las serias problemáticas que enfrenta esta localidad fronteriza.
El edil que se ha reelecto, a base de hostigamientos y amenazas a empleados que laboraron durante el trienio pasado para que fueran su fuerza de voto, mantiene inoperante el servicio de recolección de basura en este poblado, donde el malestar ciudadano ya es notable.
Gamboa Altuzar, de extracción priista, ha convertido la tierra del pan y el chocolate en la tierra de la basura, donde a diario se observan cúmulos de desperdicios que se generan en hogares y comercios, alentando a que perros callejeros esparzan la inmundicia por doquier y generen severos focos de contaminación, aunado a la incomodidad de los pobladores.
Sólo en la avenida central, la vialidad más importante de este pueblo fantasma, las bolsas atestadas de basura “adornan” banquetas y generan olores nauseabundos.
Según empleados de Limpia Municipal, existen varios miembros de este departamento que están en el limbo laboral, debido a que Julio Gamboa no resuelve la situación de muchos en torno a si seguirán o no laborando en las cuadrillas de limpieza, lo que ha generado descontento y la ausencia del servicio de recolección.
“No se viene ni a parar, nos dicen que sólo lo ven desayunando en los restaurantes de Tapachula, si uno lo viene a buscar a la presidencia no lo encontramos y menos que podamos hablar con él, es un presidente ausente y desinteresado por su pueblo”, sostuvo uno de los afectados.
La falta de recolección de basura se está convirtiendo en un tema recurrente y grave. En ejidos y comunidades de Tuxtla Chico, el problema se acentúa y los habitantes han comenzado a organizar una posible protesta, como ha ocurrió durante su inicio de trienio pasado, cuando se manifestaron arrojando basura en los pasillos de la presidencia.
En el parque central la situación es la misma. Contenedores rebozando de porquería y perros arrastrando pañales, comida descompuesta y otras inmundicias hacia el mercado municipal, que también está contaminado.
Hasta entonces, se desconoce hasta cuándo la basura de Tuxtla Chico será recolectada, mientras que Julio Gamboa está más preocupado por colocar en puestos municipales a personas afines con su cuñado, el exedil Neftalí del Toro; y personas cercanas a su círculo familiar o de amigos.

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