La espadaña: planta milenaria crece en el Cañón del Sumidero

Agencias 

La Dioon merolae se distribuye principalmente en Chiapas y Oaxaca, particularmente en zonas de la Depresión Central y la Sierra Madre de Chiapas. La documentación oficial de CONANP señala que la especie es endémica de México y está catalogada en peligro de extinción conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010.

En Chiapas, la Reserva de la Biosfera La Sepultura reconoce a la espadaña como una de sus especies representativas. CONANP señala que esta área natural protegida, ubicada en la Sierra Madre de Chiapas, brinda refugio a la cícada, considerada un verdadero fósil viviente.

Respecto al Parque Nacional Cañón del Sumidero, la CONANP reconoce una importante diversidad vegetal y señala entre sus especies representativas al agave, parota, laurel silvestre y roble, entre otras.

La espadaña también aparece en registros oficiales relacionados con la biodiversidad de Chiapas, donde se identifica como una especie endémica. Su presencia en distintas áreas naturales protegidas refleja la importancia de conservar los ecosistemas donde habita.

Una de las características particulares de Dioon merolae es su capacidad para desarrollarse en sustratos rocosos y suelos poco profundos. Un documento de CONANP destaca que la especie puede contribuir a la formación y retención del suelo en los lugares donde crece.

Su conservación representa un reto debido a que las cícadas han sido objeto de extracción para su comercialización como plantas ornamentales. La documentación oficial también refiere el aprovechamiento de sus hojas en actividades religiosas, situación que puede ejercer presión sobre sus poblaciones.

Por su antigüedad, distribución restringida y condición de especie protegida, la espadaña constituye uno de los ejemplos más singulares de la flora de Chiapas. Su presencia en las montañas del estado recuerda que detrás de los paisajes naturales existen especies que requieren protección para permanecer en los ecosistemas donde han sobrevivido durante miles de años.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *