Los oriundos, principalmente de Venezuela y Colombia, han encontrado en la capital chiapaneca una forma de vivir y de emprender.
Luis Roberto Martínez / Diario de Chiapas
En los últimos años el país sudamericano ha vivido una crisis política y económica desde la asunción al poder de Nicolas Maduro, actual presidente, lo que ha llevado a miles de venezolanos a abandonar el país, teniendo como destino principal los Estados Unidos. En su paso por Chiapas, muchos ciudadanos han encontrado una forma de emprender diversos negocios desde gastronomía hasta negocios de barberías.
En casi toda la ciudad se ha podido observar negocios pecaditos colombianos, principlamente sobre la carretera Villaflores, cerca de las oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM), lugar que se ha vuelto un punto de encuentro de muchos migrantes de diversas nacionalidades en los últimos cinco años, donde han logrado colonizar de negocios en las cuales se observan restaurantes, bares y se ofrecen aparte de botanas locales también parte de la comida típica de Venezuela como son las arepas y empanadas, las barberías se han vuelto muy populares, hasta servicios de baño, carga de celular y hospedaje.
Algunos han emprendido negocios de panadería como lo es el negocio “pecaditos colombianos” ubicado en la zona centro, a un costado del Parque Central de la ciudad capital Tuxtla Gutiérrez, donde se encuentra una gran variedad de panes rellenos de queso hasta pan salchicha;, gran parte del Parque Central se ha concurrido de negocios en donde se logra encontrar arepas, empanadas, chicha, tequeños, café y cigarros.
En otros puntos de la ciudad se ha podido observar negocios por parte de la comunidad venezolana que actualmente radica en la ciudad, tal es el caso del negocio “Play Burger”, ubicado sobre la Carretera Villaflores a unos pasos de Migración; en el lugar se puede encontrar hamburguesas con un toque 100% venezolano y con entrega a domicilio.
Otro de los negocios que también ha impactado a los chiapanecos son las barberías, negocio que suele ser muy concurrido y la comunidad venezolana ha logrado mantener como su modo de subsistencia.










