José Velasco / Villacorzo
Lo que el alcalde Ignacio Nagaya Vicente llama símbolo de identidad y arraigo cultural no es más que promover los actos de violencia y crueldad animal al realizar la mañana de este viernes la “Guerra de Gallos”.
Ante la presencia de niños, jóvenes, adultos mayores, funcionarios y miembros del cabildo, utilizaron palos para matar con violencia a los gallos, mientras que hacían ruedo a la riña y a la matanza de los animales.
En su comunicado oficial, la violencia la llama convivencia comunitaria y actividades recreativas que generan momentos de alegría y risas en niños y jóvenes; sin embargo, es todo lo contrario, solo deja ver su desorden y los síntomas de perturbación mental que repercuten en la vida social.
Según el soberbio alcalde Ignacio Nagaya, es una de las actividades más populares y representativas previas al inicio de la feria, que habían dejado de hacerse y que hoy se preservan esas raíces.
Mientras que algunas organizaciones promueven fortalecer el marco legal en materia de protección animal, el “Gallito Nalgón” de Nacho Nagaya promueve el maltrato grave y el sufrimiento innecesario de las aves.
La ley es clara: “Ninguna práctica que implique el maltrato y el sufrimiento innecesario de animales puede considerarse una expresión cultural protegida por la Constitución”.
Conocido es que Ignacio Nagaya ha encabezado la violencia en el municipio; la crueldad animal también es un acto que causa daño, sufrimiento y dolor injustificado a un ser vivo; es un delito tipificado en diversas legislaciones.
Es importante inhibir este tipo de conducta en la que se utiliza la violencia; por eso, es necesario que las organizaciones que protegen estas actividades volteen a ver a Villacorzo, porque el que menosprecia la vida de un animal también menosprecia la vida humana.










